La música del fallecido Joe Arroyo sonará el viernes antes de que arranque el Mundial juvenil en las sedes de Cartagena y Barranquilla.

El idolatrado exponente de la música tropical murió el martes a los 55 años en esta ciudad del atlántico colombiano, que le dio una despedida multitudinaria el miércoles, a dos días de que comience lo que consideran aquí el "Carnaval" del fútbol.

En Cartagena, la ciudad natal de Arroyo, unos 1.700 niños interpretarán como homenaje al artista su clásico "La rebelión", previo al partido entre Panamá y Austria por el Grupo E.

La directora del Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena, Irina Junieles, dijo en declaraciones que divulga el diario El Tiempo que se seleccionó ese tema porque es el "himno no oficial" de la ciudad colonial.

Un funcionario de la Secretaría de Educación en Cartagena, Léster González, señaló que Arroyo era el "músico insignia de nosotros".

Los organizadores de Barranquilla, donde Arroyo se estableció y desarrolló su exitosa carrera, harán sonar el tema "En Barranquilla me quedo" como recordatorio del legendario artista durante un espectáculo previo al compromiso entre Brasil y Egipto, también por la zona E.

La muerte de Arroyo conmovió profundamente a los colombianos, que disfrutaron por varias décadas los numerosos éxitos afrocaribeños del que apodaban como "El Centurión" y creador del "Joesón".

Arroyo también fue un amante del fútbol y hasta lo jugaba como pasatiempo con sus amigos.

"Era nuestro mejor tenor de la salsa, el porro, la cumbia", comentó a la AP Margarita González, una popular vendedora de empanadas. "También le gustaba el deporte y lo vamos a echar de menos en medio de toda esta fiesta (del Mundial)".

Arroyo amenizó muchas de las celebraciones del famoso carnaval barranquillero y su música atravesó fronteras.

"Conozco canciones como 'Tania' (dedicada a su hija) y 'El Caminante''', dijo el panameño Carlos Hernández, quien llegó a Barranquilla y se trasladará en autobús a Cartagena para ver el partido de Panamá contra Austria.

Durante el funeral del artista, un hombre enseñó un cartel en el que se leía "Bienvenidos al Mundial y a la tierra del 'Joe'''.