Cuando se le preguntó en la víspera a los brasileños Henrique y Philippe Coutinho si sabían algo de Egipto: ambos coincidieron en señalar que los "faraones" tienen un buen portero y dos delanteros rápidos.

Eso posiblemente lo leyeron en alguna parte o se percataron de ello en alguno de los vídeos que les pasó su técnico Ney Franco estos días.

Coutinho — la figura más importante de la verdeamarela ante las ausencia de Neymar y Lucas — hizo la advertencia de cajón: a todos los rivales, chicos o grandes, hay que jugarles con seriedad.

La apertura el viernes del Mundial Sub20 en tierra colombiana, toda una fiesta para el país cafetero, tiene como ingrediente que tres de los cuatro partidos a disputarse serán inéditos en la historia del torneo, a excepción del Argentina-México.

Brasil, que llega con el objetivo de alcanzar el quinto título, se estrena ante Egipto en el estadio Metropolitano de Barranquilla en partido por el Grupo E y que estará antecedido por un espectáculo cultural y musical que le dará una colorida bienvenida al torneo. Antes, Austria y Panamá, los otros dos integrantes de la zona, se miden en la vecina Cartagena.

El primer pitazo, sin embargo, se dará en Medellín en el choque entre Inglaterra y Corea del Norte por el Grupo F, que también tendrá el partido Argentina-México, que se medirán por tercera vez en la historia de estos campeonatos.

Colombia invirtió más de 134 millones de dólares sólo para remodelar y mejorar los ocho estadios en donde se disputará el torneo, que se extenderá hasta el 20 de agosto. También impulsó una ley para sanear y evitar que los equipos del país sean víctima de la infiltración de dineros sucios o de actividades ilícitas como el narcotráfico, así como castigar la violencia en los escenarios.

Barranquilla, la ciudad de la costa Atlántica famosa por su carnaval, está de plácemes por albergar a Brasil, ya que es una de las selecciones candidatas al título y porque le trae el recuerdo del paso que tuvo aquí en décadas pasadas astros como Garrincha y Dida en el club local Junior.

Brasil, que viene de ganar el Sudamericano juvenil en Perú, es la abanderada para comandar la zona.

Su primer examen en Colombia es ante un rival africano al que nunca enfrentó en estos certámenes.

Brasil sólo se ausentó una vez de las 17 ediciones del torneo, mientras que Egipto llega a su séptima cita.

"Sé muy poco sobre Egipto, pero en el fútbol las cosas se han equilibrado y no se puede menospreciar al rival", dijo el defensa brasileño Frauches. "Si nos descuidamos, nos podemos llevar una sorpresa".

Los "Faraones" sólo saben de los sudamericanos porque los han visto jugar por la pantalla.

"Ya hemos visto a Brasil; observamos sus vídeos y sabemos sus movimientos", dijo el portero Ahmed El Shenawi, a quien se referían Henrique y Coutinho.

El mediocampista Mohamed Hamdy y el delantero Ahmed El Shenawai son las bujías del ataque, según los brasileños.

Panamá, que participa en su cuarto Mundial, se topa ante una Austria que alcanzó el cuarto lugar en Canadá 2007.

Los panameños sólo han alcanzado un empate en los nueve partidos que disputaron en sus tres anteriores presentaciones y están conscientes de que un mal paso el viernes podría dejarlos al borde del nocaut.

Inglaterra, que nunca ha ganado un Mundial juvenil en sus siete presentaciones, también está en las mismas. Choca contra una Corea del Norte que disputa apenas su segundo torneo y es todo un enigma.

"Me hace feliz el hecho de que no conozcan mucho de mi equipo. Eso nos da ventaja", dijo a la prensa el entrenador norcoreano Jo Tong Sop, quien advierte que su equipo tiene el potencial para avanzar a segunda ronda. "Espero que al final del torneo sepan mucho de Corea del Norte".

Un dato a tomar en cuenta para los dirigidos por Brian Eastick: los norcoreanos son los campeones juveniles vigentes de Asia.

El otro choque de la zona lo protagonizan dos conocidos. Argentina, con seis títulos en su haber, y México ya se citaron en dos ocasiones, con una victoria por bando.

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Juan Zamorano está en Twitter como @Juan_Zamorano