Sara Payne, madre de una niña asesinada por un pederasta en 2000 en el Reino Unido, pudo ser víctima de las escuchas ilegales del "News of the world", pese a que el periódico la respaldó en el lanzamiento de una campaña para cambiar la ley británica de protección infantil.

The Phoenix Chief Advocates, la organización fundada por Payne y otras dos personas para luchar contra los abusos a menores, confirmó hoy que la Policía ha indicado a la víctima que sus detalles estaban en la base de datos del detective Glenn Mulcaire, que cumplió condena en 2007 por practicar escuchas para el periódico sensacionalista.

Según la ONG, Sara Payne, que mantenía una estrecha relación con el rotativo y escribió una emotiva columna el día de su edición final, está "destrozada" por la noticia.

"News of the world" fue cerrado a principios de mes por el magnate Rupert Murdoch después de que diez de sus periodistas fueran detenidos en relación con el caso de pinchazos telefónicos a famosos y gente corriente para obtener exclusivas.

En su última edición, el pasado 10 de julio, Payne escribió un texto de despedida en el que expresaba su pena por el cierre del tabloide y le agradecía su apoyo a lo largo de los años.

Una de las detenidas por el caso de las escuchas fue la exdirectora del rotativo Rebekah Brooks, artífice de la campaña de Payne, quien hoy se declaró "horrorizada" por la posibilidad de que el teléfono de su "amiga personal" hubiera sido intervenido.

La campaña conocida como "la ley de Sara" tuvo mucha repercusión en el Reino Unido y obligó al Gobierno a cambiar la legislación de forma que los padres tuvieron acceso limitado a los registros de pedófilos para identificar a los que vivían en su vecindario.

Según la prensa británica, los detalles de contacto de Payne que poseía Mulcaire eran los de un teléfono móvil que le había regalado la propia Brooks en nombre del "News of the world" para llevar a cabo su campaña.

Brooks negó hoy que alguien en el periódico tuviera conocimiento de que Mulcaire lo tenía en su base de datos junto con los de otras posibles víctimas de las escuchas.

Por su parte, News International, división británica de News Corporation, el grupo de Murdoch, expresó su "profunda preocupación" por la noticia y dijo que la sometería a una investigación interna, al tiempo que cooperará con las pesquisas de la Policía.

El escándalo de las escuchas ilegales en el periódico sensacionalista se zanjó en 2007 con el encarcelamiento de Mulcaire y el periodista Clive Goodman, pero el caso se ha reabierto este año a raíz de nuevas denuncias.

Este mes se desató una crisis al revelarse que el periódico había intervenido no sólo el buzón de móvil de gente famosa, sino también el de gente corriente, como familiares de soldados muertos y de víctimas de asesinatos célebres.

La revelación de hoy es un nuevo revés para el imperio empresarial de Murdoch, quien, tras verse obligado a cerrar el "News of the world", la semana pasada tuvo que declarar ante el Parlamento británico en relación al caso.