Cuatro aborígenes resultaron heridos el jueves cuando la policía desalojó una calle del centro de la ciudad que mantenían bloqueada para protestar porque el presidente Fernando Lugo no atiende sus reivindicaciones.

Miguel Toro del pueblo aborigen Avá Guaraní indicó que "estamos en la Plaza Uruguaya, de Asunción, desde hace 15 días esperando que el presidente Lugo nos reciba para exigirle que expulse de nuestras tierras a colonos brasileños que están deforestando nuestros bosques para luego cultivar soja".

"En nuestra comunidad Yvá Yvoty (departamento de Canindeyú, a 450 kilómetros al norte) vivimos 281 personas de 32 grupos familiares; somos desplazados por los colonos brasileños", se quejó.

Tomás Domínguez, líder de la etnia Mbya explicó a los periodistas que "llevamos tres meses asentados en diferentes lugares públicos de Asunción reclamando al gobierno frazadas para soportar el invierno, además de comida y medicamentos porque en nuestra zona, en el departamento de Caaguazú (a 220 kilómetros al este de Asunción), existe mucha pobreza".

"Hablamos con los indígenas para que despejaran la calle a fin de no afectar a terceros pero no entraron en razón por lo que los agentes actuaron, de acuerdo con la ley, para liberarla al tránsito vehicular", explicó el comisario Julio Melgarejo.

Los policías dispararon balas de goma que hirieron a cuatro de indígenas.

El camarógrafo Carlos Pazos del canal 4 de televisión sufrió un corte en el cuero cabelludo al ser alcanzado por un pedazo de palo lanzado por los aborígenes durante la refriega.

Lida Acuña, directora de la oficina de asuntos indígenas, manifestó en conferencia de prensa que la comunidad liderada por Domínguez ya no recibirá víveres porque desde hace años es la más asistida de todas las etnias pero existen evidencias que los venden a terceros.

Con relación al reclamo de Toro, especificó que la oficina de reforma agraria se encargará de la denuncia.