Un grupo de mujeres ingresó hoy a la fuerza al edificio central de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) de Nicaragua en protesta por la reducción de una condena de 8 a 4 años a un extrabajador del Estado acusado del delito de violación.

Un grupo de féminas, que se encontraba apostado en las afueras de la CSJ, con música, pancartas y colgando sostenes y bragas, burló el portón principal del edificio judicial y pintarrajeó ese recinto, sin incidentes.

Las mujeres demandaron la renuncia de dos magistrados que hace una semana redujeron de 8 a 4 años la condena a Farinton Reyes, exempleado de una institución gubernamental, acusado por violar a su excompañera de trabajo Fátima Hernández, quien ha protagonizado varias huelgas de hambre para pedir justicia.

Al ingresar a la CSJ, las manifestantes pintaron los muros con leyendas: "Este sistema de justicia no me protege", "No es no", "Sistema de justicia partidario", entre otros.

También portaban pancartas con mensajes como "En este país, gracias a este Gobierno, (las mujeres) estamos manos arriba" y, además, acusaron a los magistrados judiciales de "misóginos".

Durante la protesta, organizada por el Movimiento Autónomo de Mujeres y Red de Mujeres contra la Violencia, no gubernamentales, las féminas exigieron a los magistrados sandinistas Juana Méndez y Francisco Rosales abandonar sus cargos por disminuir la condena a Reyes.

La polémica inició el pasado 21 de julio luego de que los magistrados Méndez y Rosales aprobaran la reducción de la condena a Reyes, alegando que el acusado actuó contra Hernández bajo los efectos del alcohol, "circunstancias atenuantes de responsabilidad penal".

Según los judiciales, la ingesta de cerveza produjo en Reyes "furor y enajenamiento relativo, causando excitación sexual y desenfreno, más el hecho de que la víctima fue cooperadora" del abuso, de acuerdo con el fallo.

Una activista de los derechos de las mujeres, Azalia Solís, dijo a periodistas que "esa sentencia culpabiliza a las víctimas y da carta blanca a los violadores".

Las mujeres también interrumpieron temporalmente el tráfico de vehículos en la carretera norte de Managua, cerca del Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino.

La protesta de ese grupo de féminas coincide con la visita en Nicaragua de una delegación de Amnistía Internacional (AI), que ha calificado de "epidemia" las agresiones contra las mujeres en este país centroamericano.

La joven Hernández espera reunirse este jueves con la misión de AI para denunciar su caso.

Un estudio de AI publicado en 2010 indicó que entre 1998 y 2008 las autoridades nicaragüenses registraron 14.377 casos de violación y abuso sexual, de los cuales 9.695 fueron cometidos contra menores de 17 años.

La violencia de género ha cobrado la vida de al menos 51 mujeres en lo que va de año, a manos de sus esposos, novios, excompañeros sentimentales, familiares o conocidos, según la Red de Mujeres Contra la Violencia.

El 30 de junio pasado la Suprema Corte lanzó una campaña contra la violencia intrafamiliar, considerada un problema grave en Nicaragua, con auspicio de España.