Maestros de escuelas públicas iniciaron el jueves dos días de huelga en rechazo a una reforma curricular que el gobierno impulsa, porque dicen que no fue consultada con el magisterio y responde únicamente a intereses empresariales.

Los educadores piden que se suspenda la transformación curricular implementada desde el 2009 en casi la mitad de las escuelas públicas de enseñanza media, al menos hasta que se establezca un nuevo diálogo.

El dirigente magisterial Abel Batista, de la Asociación de Educadores Veragüenses sostuvo que la reforma responde a "las necesidades del sector empresarial" y no a un criterio de educación integral y humanista que fomente la formación universitaria.

"No estamos hablando de un proyecto educativo sino de un plan que responde estrictamente a criterios empresariales", dijo Batista a la AP.

Como medida de presión los educadores convocaron a una paralización de 48 horas en todo el país. Los maestros también demandan mejores condiciones laborales.

El sector empresarial apoya la reforma curricular. "Nos alarma que existen muchas oportunidades de trabajo que no están siendo aprovechadas por el recurso humano panameño, porque no los hemos educado ni capacitado satisfactoriamente", declaró el presidente de la Cámara de Comercio, Irvin A. Halman.

"Panamá es un país pleno en oportunidades, que goza de la confianza de inversionistas nacionales y extranjeros, con una alta tasa de crecimiento, pero con un importantísimo defecto: un sistema educativo que se paralizó en los años 70", dijo el empresario.

En los últimos cinco años impulsada por los servicios portuarios, el turismo, las telecomunicaciones y la construcción, la economía panameña ha crecido sostenidamente un 8%. El país centroamericano de 3,8 millones de habitantes también logró en 2010 el grado de inversión de las principales calificadoras de riesgo. El desempleo según cifras oficiales se estima en 5,4%.

El director nacional de Evaluación del Ministerio de Educación, Arturo Rivera, sostuvo que la reforma no es improvisada sino que es el resultado de foros, diálogos y acuerdos que se han realizado en dos décadas entre autoridades y educadores.

Mencionó que en los últimos tres años aproximadamente el 60% de los estudiantes que aplicaron para ingresar a la estatal Universidad de Panamá no pasó los exámenes de admisión.

En respuesta a la huelga, las autoridades de educación pidieron a los padres enviar a sus hijos a las escuelas, en donde recibirán charlas sobre primeros auxilios y prevención de accidentes impartidas por personal de protección civil.

La Asociación de Profesores de Panamá dijo que el paro fue efectivo en más de un 80% en la jornada matutina y pronóstico que en el turno vespertino sería mayor ya que está prevista una marcha.

La televisión mostró escuelas en la capital y en el interior en la que hubo clases de manera irregular.

Al colegio Richard Newman en la capital panameña que tiene una matricula aproximada de 1.400 estudiantes asistieron los profesores, mas no los estudiantes. El director del plantel, Virgilio de Sedas, consideró que los padres prefirieron no enviar a los alumnos ante el llamado a paro.

El colegio — que gradúa estudiantes de bachilleres en comercio y de contabilidad — está implementando la reforma curricular, con la cual "saldrán mejor preparados al mundo, a la tecnología, a las nuevas áreas que el mundo laboral requiere", dijo De Sedas a la AP.

Explicó que en vez de mecanografía, estenografía y nociones de comercio, "que hoy en día no se usan", se imparten materias sobre informática, relaciones humanas y que próximamente en el colegio abrirá un nuevo bachillerato en turismo.