Francia ha pedido perdón a Afganistán por la muerte de tres civiles afganos a manos de soldados franceses de la OTAN en la provincia oriental afgana de Kapisa, confirmó hoy a Efe una fuente oficial en Kabul.

Según un comunicado del Gobierno afgano, los miembros franceses de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) dispararon contra el vehículo en que viajaban las víctimas al pensar que se trataba de un ataque suicida.

Los fallecidos fueron una mujer embarazada, un niño y un adulto.

"El incidente tuvo lugar en la madrugada del miércoles en el distrito de Alasai donde nuestros soldados estaban patrullando las calles", dijo a Efe el teniente coronel Lapresle, portavoz de las tropas francesas en Kapisa.

"Los soldados hicieron la señal de alto pero el automóvil no se detuvo y pensaron que los ocupantes eran terroristas suicidas", explicó el oficial francés, que precisó que en el incidente otros tres civiles fueron heridos.

Tras el incidente, el embajador de Francia en Kabul, Bernard Bajolet, llamó al presidente de Afganistán, Hamid Karzai, y le pidió perdón por lo sucedido, reza el comunicado del Gobierno afgano.

Hamid Karzai condenó el ataque en el comunicado y se mostró tajante ante el incidente, al precisar que "ninguna disculpa podrá resucitar a los muertos".

El fallecimiento de civiles en bombardeos u operativos de la OTAN es uno de los asuntos que más fricción crean entre las fuerzas extranjeras y las autoridades afganas.

Según un informe de la misión de Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA) publicado a comienzos de junio, el número de civiles muertos durante los primeros seis meses de 2011 fue el más alto desde que comenzó la guerra en el país centroasiático hace casi una década.