El primer ministro chino Wen Jiabao prometió el jueves que castigará a cualquier persona corrupta que resulte responsable por un accidente ferroviario en que murieron por lo menos 39 personas y que desencadenó la indignación pública.

En una inusual conferencia de prensa pública en el lugar del choque de dos trenes bala el sábado, Wen dijo que se había iniciado una "investigación seria" cuyas conclusiones se darían a conocer públicamente. El choque cerca de la ciudad oriental de Wenzhou también dejó 190 heridos.

"Sin importar si se trató de una falla mecánica, un problema administrativo o de fabricación, necesitamos llegar al fondo del asunto. Si se descubre que hubo corrupción detrás del accidente, lo abordaremos conforme a la ley y no seremos benignos. Sólo de esta manera podremos hacer justicia a los que murieron", agregó Wen.

El primer ministro formuló sus declaraciones poco después que un funcionario ferroviario indicó que algunos errores en el diseño de los equipos de señalización y errores humanos causaron el accidente. Seis vagones descarrilaron y cuatro se tumbaron después que un tren embistió la cola de otro que se había quedado parado al ser alcanzado por un rayo.

"Se encontraron fallas en el diseño del equipo de luces de señalización en la estación Wenzhou Sur, y los despachadores no enviaron ninguna alerta. Eso fue lo que causó el accidente de los trenes", según una transcripción en internet de un reporte transmitido por la televisora estatal.

Fue el mayor revés para el sistema ferroviario chino de alta velocidad que había sido esgrimido como símbolo del progreso tecnológico y económico de la nación.

Pero la rápida expansión de los servicios ha estado empañada por preocupaciones por la seguridad, escándalos de corrupción y críticas porque los horarios no son prácticos y los boletos son demasiado caros para el ciudadano común.

En una aparente respuesta a las críticas públicas de que tardó seis días en visitar el lugar del accidente, Wen explicó que había estado enfermo en la cama durante los últimos once días. Pero esto fue refutado rápidamente por usuarios de Weibo, un sitio popular en la red similar a Twitter, quienes esgrimieron versiones de prensa donde se lo ve asistiendo a reuniones oficiales la semana pasada.