Un juez chileno entregó hoy a sus familiares las identidades de cinco víctimas de la llamada "Caravana de la Muerte", una comitiva militar que en 1973 ejecutó a decenas de presos políticos en un recorrido por varias ciudades de Chile, informaron fuentes judiciales.

La información fue entregada a los familiares en la ciudad de Calama, a unos 1.564 kilómetros al norte de Santiago, en un acto encabezado por el juez Alejandro Solís y el director del Servicio Médico Legal (SML), Patricio Bustos.

Las identificaciones corresponden a Bernardino Cayo Cayo, Rolando Hoyos Salazar, Roberto Rojas Alcayaga, Manuel Hidalgo Rivas y Alejandro Rodríguez, indicaron las fuentes.

Se trata de cinco de los 26 presos políticos que el 19 de octubre de 1973 fueron sacados de la cárcel de Calama por los integrantes de la "Caravana de la Muerte", llevados al desierto y acribillados a tiros; posteriormente los cadáveres fueron dinamitados.

La "Caravana de la Muerte" estaba al mando del general Sergio Arellano Stark, quien actuaba como delegado del comandante en jefe del Ejército, es decir, de Augusto Pinochet.

Entre las víctimas había trabajadores de la mina de cobre de Chuquicamata, dirigentes sindicales, militantes de izquierda y hasta un periodista que habían sido apresados tras el golpe militar del 11 de septiembre de ese mismo año y condenados a diversas penas por consejos se guerra, algunos a sólo cien días de prisión.

Durante más de 20 años, madres, viudas y hermanas de las víctimas recorrieron diariamente el desierto en busca de sus parientes, hasta que el avance de la investigación judicial hizo posible el hallazgo, pero solamente de centenares de fragmentos óseos en las proximidades de la ruta que une a Calama con la ciudad de San Pedro de Atacama.

Con esos elementos, además de muestras de ADN y otros objetos como jirones de ropa, de zapatos y hasta un anillo matrimonial, ha sido posible establecer de forma paulatina, las identidades de las víctimas con el respaldo de laboratorios extranjeros.

Una vez que los restos sean devueltos a Chile, sus familias podrán recibirlos y sepultarlos, dijeron las fuentes.

Los crímenes de la caravana de la muerte formaron parte de los casos por los cuales el juez español Baltasar Garzón ordenó en 1998 el arresto en Londres de Augusto Pinochet, bajo cargos de secuestro, homicidio calificado y torturas.

En Chile, cinco integrantes de la "Caravana de la Muerte" fueron procesados y detenidos en 1999 por orden del juez Juan Guzmán Tapia, cuyo sucesor al frente del caso, Víctor Montiglio, arrestó a otros ocho exoficiales por acusaciones de homicidio.

El 17 de julio de 2006, la Corte Suprema de Chile desaforó a Pinochet por su implicación y el siguiente 28 de noviembre, el juez Montiglio procesó al dictador por el caso y ordenó su arresto domiciliario.

Pinochet, sin embargo, murió pocos días después, el 10 de diciembre del mismo año.