El presidente de Ecuador, Rafael Correa, llegó hoy a Lima para asistir mañana a la investidura del presidente electo peruano, Ollanta Humala, y, como primera actividad, visitó la Feria Internacional de Libro de la capital peruana, donde disertó sobre su libro "Ecuador: de Banana Republic a la No República".

Ante unas cien personas, Correa, que es economista, defendió la inversión estatal y el déficit público para emprender políticas en educación y otras áreas de servicio a la ciudadanía, y dijo que América Latina debe "derribar el mito de que el gasto público es malo".

Correa, que más tarde acudirá, según está previsto, a la cena que ofrecerá el todavía presidente de Perú, Alan García, señaló que el Estado ecuatoriano no invirtió en su momento en energía, lo que ha provocado que ahora importe energía de Colombia y de Perú.

El mandatario ecuatoriano, para quien ha quedado demostrada la debilidad del capitalismo, abogó porque los países comercien entre sí con inteligencia y cuestionó la necesidad de tantos acuerdos de tratados de libre comercio.

"Si ahora alguien no firma un tratado de libre comercio es que es un retardado mental", según Correa.

También se refirió al subdesarrollo en América Latina y dijo que unas de las causas que han impedido el desarrollo regional han sido las relaciones de poder no equitativas y la falta de autocrítica política.

Defendió la integración latinoamericana por considerarla una necesidad de supervivencia, porque, según dijo, las economías de la región están expuestas a la crisis económica y financiera mundial, y defendió la aplicación de políticas coordinadas entre los países de la región.

"La integración en América Latina no es un sueño, sino una necesidad de supervivencia", sentenció Correa, que mañana asistirá en Lima a la transmisión de mando junto con otros 17 jefes de Estado y Gobierno.

En su opinión, los países latinos acabarán "tarde o temprano" creando una moneda única y abogó por la creación de un Fondo de Reserva del Sur que permita financiar el desarrollo prescindiendo de organismos internacionales.

Correa, que tras presentar su libro participó en un debate con el economista Humberto Campodónico y el sociólogo Alberto Adrianzén, criticó el "primitivismo" de algunos políticos latinoamericanos y lamentó la falta de una "oposición democrática", ya que la actual, según él, es una "oposición conspirativa".