La compañía francesa de ferrocarriles SNCF tuvo 558 millones de euros de beneficios en el primer semestre del año, siete veces más que en el mismo periodo de 2010, gracias a una mejora de los resultados de explotación, pero también por la evolución favorable del resultado financiero.

En concreto, el resultado financiero aumentó en 163 millones de euros entre uno y otro semestre, explicó hoy en un comunicado la SNCF, que precisó que en términos comparables el incremento de su beneficio fue del 6,1%.

El margen operativo subió un 35% en términos absolutos y un 36% en comparables hasta 1.366 millones de euros, y la rentabilidad operativa subió así al 8,4% de la facturación, comparada con el 6,8% en la primera mitad del pasado ejercicio.

El volumen de negocios progresó un 9,5% hasta 16.289 millones de euros, aunque un tercio de ese ascenso se explica por la integración global en sus cuentas de la filial Keolis (desde febrero de 2010) y por las adquisiciones realizadas por la otra gran filial, Geodis.

En términos comparables, los ingresos aumentaron un 6,1%, gracias (en un 40%) al desarrollo de la actividad fuera de Francia a través de la alta velocidad europea, Keolis y Geodis y también a los acuerdos contractuales negociados para la gestión de las infraestructuras (con RFF) y con el Estado francés para la cobertura de líneas ferroviarias.

Durante la primera mitad del año, la compañía pública realizó inversiones por un monto de 1.355 millones de euros (1.141 millones de fondos propios y el resto de fondos de administraciones públicas) dedicadas en su mayor parte a la adquisición de trenes y otros vehículos, pero también a obras en centros técnicos y estaciones.

En cuanto a las perspectivas, pese a la evolución "alentadora" de la actividad de viajeros en junio y a comienzos de julio, la SNCF considera que este año no hay que esperar una "franca recuperación económica en la zona euro", y aludió a las incertidumbres sobre la crisis de la deuda griega, el precio de las materias primas o la evolución de las grandes divisas o de los tipos de interés.

En ese contexto, el grupo mantiene su objetivo de "una situación financiera sostenible de forma duradera tanto globalmente como para cada una de sus divisiones para el horizonte de 2015", y tiene intención de seguir trabajando en sus "dificultades estructurales".

Se trata de el negocio de transporte de mercancías, la búsqueda de "un modelo económico perenne" para los trenes de alta velocidad (TGV) y de "la garantía de la equidad en la competencia para el conjunto de las empresas ferroviarias".