El gobierno de Barack Obama acusó el jueves a Irán de acordar un "convenio secreto" con una facción de al-Qaida que suministra dinero y reclutas para lanzar ataques en Afganistán y Pakistán.

El Departamento del Tesoro designó a seis miembros de la unidad como terroristas sujetos a sanciones estadounidenses.

El anuncio fue formulado pese a que hay desacuerdos en las agencias de espionaje estadounidenses sobre la magnitud de los vínculos directos entre el gobierno iraní y al-Qaida, dijeron funcionarios. La mayoría de los analistas coincide en que hay una relación turbia entre ambos y al menos cierta cooperación.

Pero las afirmaciones del jueves van más allá. El Tesoro dijo que su exposición del acuerdo clandestino dificultará las operaciones de al-Qaida al arrojar luz sobre el papel de Irán como un "punto de tránsito crítico" para dinero y extremistas rumbo a Pakistán y Afganistán.

"Esta red sirve como el conducto principal por el que al-Qaida moviliza dinero, intermediarios y agentes desde el Oriente Medio hasta el sur de Asia", se afirma en un comunicado.

El Tesoro dijo que una facción dirigida por Ezedin Abdel Aziz Jalil operaba en Irán con la anuencia del gobierno de Teherán, canalizando fondos recolectados en el mundo árabe a líderes de al-Qaida en Pakistán. Agregó que Jalil ha operado dentro de Irán desde hace seis años.

También es objeto de sanciones Atiyah Abd al-Rahman, designado por Osama bin Laden como enviado de al-Qaida en Irán después de desempeñarse como comandante en las áreas tribales paquistaníes. Como emisario, al-Rahman puede entrar y salir de Irán con la autorización de funcionarios del gobierno, agrega el comunicado.

Las sanciones bloquean todo valor que los individuos puedan tener en Estados Unidos y prohíbe a los bancos estadounidenses hacer negocios con ellos.

Ningún funcionario iraní fue individualizado por complicidad con el terrorismo. Los otros acusados son Umid Muhammadi, descrito como arquitecto de ataques de al-Qaida en Irak; Salim Hasan Khalifa Rashid al-Kuwari y Abdalá Ghanim Mafuz Muslim al-Jawar, apoyos financieros fincados en Catar que supuestamente ayudan a extremistas a viajar por la región, y Alí Hasan Alí al-Ajmi, recaudador de fondos de Kuwait para al-Qaida y el Talibán.