La Federación de Fútbol de Estados Unidos a través de su presidente, Sunil Gulati, anunció hoy, jueves, el despedido de Bob Bradley como entrenador de la selección nacional.

La salida de Bradley era algo que se esperaba después de los malos resultados deportivos que consiguió en la pasada Copa Oro y sobre todo por el estancamiento y retroceso que había sufrido en su fútbol el equipo nacional.

Aunque Bradley fue renovado al concluir el pasado Mundial de Sudáfrica 2010, Gulati ya tuvo todas las dudas sobre su continuidad, pero quiso darle otra oportunidad, que al parecer no supo aprovechar.

Gulati, que la pasada noche estuvo presenciando el Partido de las Estrellas de la MLS, que perdieron por goleada por 4-0 ante el Manchester United para confirmar el bajo nivel que tiene también la Liga Profesional de Fútbol, decidió el cambio de Bradley para darle otra dirección al equipo nacional.

El objetivo de Gulati es volver a convertir a la selección de Estados Unidos en un equipo competitivo que junto a México no tenga rival dentro de la Concacaf y también pueda competir con las mejores del mundo.

"Le damos las gracias a Bob Bradley por su servicio y la dedicación que ha tenido con el fútbol de Estados Unidos durante cinco años", destacó Gulati en un comunicado escrito.

Gulati destaca que el equipo bajo la dirección de Bradley ha conseguido importantes objetivos, pero ahora siente que es necesario caminar en otra dirección y hacer un cambio.

"Siempre es difícil tomar este tipo de decisiones, especialmente cuando hay alguien al que respetamos muchísimo como es Bob", señaló Gulati. "Le deseamos lo mejor en sus futuros proyectos".

Bradley, de 53 años, fue elegido en enero de 2007 como entrenador de la selección de Estados Unidos para ocupar el puesto que dejó vacante Bruce Arena, para conseguir una marca de 43 triunfos, 25 empates y 12 derrotas.

Aunque Estados Unidos logró pasar a la segunda ronda del Mundial de Sudáfrica 2010 como primera de su grupo, algo que nunca había conseguido, su fútbol dejó mucho que desear.

Luego quedó confirmado en los siguientes partidos amistosos que disputó, especialmente al perder con España por 4-0 para luego tener una pobre participación en la Copa Oro, aunque llegó a la final, que perdió por 4-2 después de tener una ventaja de 2-0.

La derrota ante México, su mayor rival en la Concacaf, y sobre todo el pobre juego que ofreció la selección durante todo el torneo, hizo que al final Gulati no le diese la confianza para que comience el nuevo proyecto de cara al Mundial de Brasil 2014.

Además, Gulati y dentro de la federación estadounidense de fútbol estaban convencido que el equipo había tocado techo bajo la dirección de Bradley.

Hasta el momento se desconoce cual será el perfil del entrenador que quiera Gulati conseguir para el nuevo proyecto de la selección de Estados Unidos y si se encuentra dentro del fútbol nacional o lo traerá del extranjero, bien sea Europa o Latinoamerica.