Dos explosiones sacudieron el jueves la entrada de un banco en la ciudad natal de Saddam Hussein en el momento en que policías recogían sus cheques, matando a 12 e hiriendo a otras 34 personas.

Inicialmente, un atacante suicida hizo estallar sus explosivos, y a continuación explotó un coche bomba estacionado junto al banco, en el cuarto ataque importante contra fuerzas iraquíes de seguridad este año en la población norteña de Tikrit, antigua base de milicias suníes opuestos al gobierno y a la presencia militar estadounidense.

El portavoz de la provincia, Salahuddin Mohammed al-Asi dijo que las explosiones ocurrieron a media mañana frente al banco estatal Rafidain en Tikrit, 130 kilómetros (80 millas) al norte de Bagdad.

Según Al-Asi, entre las víctimas había agentes de policía que cobraban sus sueldos en el momento de la explosión. No se sabía cuántos policías había entre los muertos y heridos.

Imágenes de televisión mostraron una enorme columna de humo blanco sobre el edificio de dos pisos del banco, seguida de espeso humo negro. Un automóvil estacionado junto al banco estaba en llamas, y bomberos trataban de extinguirlas. Fuerzas iraquíes de seguridad acordonaron el área.

Otro vocero provincial, Alí Abdul-Rahman, dijo que al menos 12 personas murieron. Al-Asi confirmó la cifra y dijo que había 34 heridos.

En junio, un atacante suicida hizo detonar su bomba en una mezquita llena de políticos iraquíes y policías, mientras que otro estalló sus explosivos dentro del hospital al que fueron llevados los heridos, matando a un toral de 21 personas.

En marzo, pistoleros con explosivos atados a sus cuerpos irrumpieron en un edificio del gobierno provincial y resistieron a las fuerzas iraquíes durante cinco horas, antes de detonar los bombas. Cincuenta y seis personas murieron, incluyendo 15 baleados en la cabeza.

Y en enero, un atacante suicida mató a 52 personas en una multitud de reclutas policiales en Tikrit.