Un policía y dos civiles murieron el jueves durante un enfrentamiento entre fuerzas de seguridad y ocupantes de terrenos pertenecientes a una empresa en la provincia norteña de Jujuy.

Roberto Maizel, director del Hospital Oscar Orías de la localidad de Libertador General San Martín, declaró que los fallecidos recibieron impactos de balas de plomo durante el desalojo del predio ocupado. Señaló que además hay 30 civiles y policías heridos por distintas causas que fueron trasladados al centro médico.

Once de los agentes de seguridad internados recibieron disparos de bala de fuego, puntualizó.

Dicho hospital está situado a un kilómetro de donde tuvieron lugar los incidentes.

Maizel dijo al canal de televisión Todo Noticias que al parecer los desalojados de los predios de la empresa Ledesma son unas "700 familias desocupadas y sin vivienda" que integrarían la Corriente Clasista y Combativa (CCC), un movimiento argentino que agrupa a desempleados.

Enrique Mosquera, representante de la CCC de Jujuy, afirmó a Radio Mitre que fue "brutal" la represión de las fuerzas de seguridad cuando obligaron a desocupar el predio privado. Sostuvo que al menos seis de los desalojados están heridos con balas de plomo.

Afirmó que "nadie estaba armado. Nos defendimos con piedras, tiramos piedras y nos fuimos". Según Mosquera, el grupo tenía una reunión prevista con el intendente Jorge Ale y la empresa Ledesma.

El comisario policial de Jujuy Hugo Sosa dijo a la misma emisora radial que las fuerzas de seguridad no usaron armas con balas de plomo y que los manifestantes lanzaron bombas molotov. Agregó que la policía fue "a hacer su trabajo" con "munición antitumulto".

Después de que se conociera el violento desalojo, militantes de partidos de izquierda y de la CCC atacaron la fachada de la Casa de Jujuy, que representa a la provincia en Buenos Aires. Los manifestantes rompieron vidrios y realizaron pintadas.