Funcionarios de la Casa Blanca advirtieron a líderes de grupos veteranos de guerra sobre el potencial impacto en las prestaciones a los excombatientes si para el 2 de agosto no se llega a un acuerdo sobre el límite de la deuda del gobierno.

Pero les dieron pocos detalles sobre cómo serían afectados los ex militares, dijeron los participantes en un encuentro en la Casa Blanca.

El presidente Barack Obama ha dicho que no puede garantizar que los cheques y pagos a los veteranos y a los discapacitados sean distribuidos en las fechas previstas en ausencia de un acuerdo.

Líderes de organizaciones de servicios para excombatientes que asistieron al encuentro declararon que los representantes de la Casa Blanca, entre ellos la principal asesora Valerie Jarrett, dijeron que no podían conjeturar sobre cuáles serían las prioridades en términos de los pagos efectuados por el gobierno si no se alcanza un acuerdo y el gobierno no puede cumplir con todas sus obligaciones financieras.

En cambio, agregaron que los representantes de la Casa Blanca enfatizaron lo importante que era para ambas partes lograr un compromiso.

"Pienso que su principal punto está en la esperanza de que convenceremos a nuestros miembros de que lo que se necesita aquí es compromiso y sacrificio compartido para superar esto", dijo el vicealmirante retirado de la Naval, Norb Ryan, presidente de la Asociación de Oficiales Militares de Estados Unidos.

Obama instó a la gente a que contante al Congreso y presione a los legisladores a fin de que logren un acuerdo y la Casa Blanca ha estado trabajando para educar a grupos que abogan y se ha puesto en contacto con alcaldes y gobernadores.

Representantes del gobierno también han comenzado a diseñar un plan para el desastre si no se alcanza un acuerdo, un resultado que hasta hace poco las autoridades calificaban de impensable, pero no han detallado exactamente cómo implementaría.

Paul Rieckhoff, el director ejecutivo de los Excombatientes de Estados Unidos en Irak y Afganistán, declaró que es frustrante no tener más información para dar a aquellos que dependen de esos cheques.

"No han habido mensajes claros por parte de la Casa Blanca o el Congreso sobre quién o cuándo recibirá su pago", dijo Rieckhoff. "Es por eso que hay demasiada ansiedad y preocupación".