El ministro portugués de Negocios Extranjeros, Paulo Porta, ofreció el miércoles garantías a Brasil sobre el cumplimiento de sus obligaciones económicas con la comunidad internacional y aseguró que empresarios del país suramericano podrán participar de la privatización de empresas en la nación europea.

Tras una reunión con el canciller brasileño Antonio Patriota, Porta reafirmó la intención de su gobierno de cumplir con las condiciones del préstamo de 82.000 millones de euros (57.300 millones de dólares) que tiene como acreedores el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo y la Comisión Europea.

En declaraciones a periodistas, manifestó que "Portugal quiere ser visto como un país cumplidor que ofrece seguridad a los inversionistas y que ofrece seguridad jurídica".

La privatización de empresas públicas forma parte del programa portugués de saneamiento financiero, y Porta aseguró que su gobierno pretende realizarlas "de manera transparente y rigurosa".

Dijo que ese programa abre las puertas para que inversionistas brasileños participen de las privatizaciones en Portugal.

"Es parte de una buena narrativa portuguesa saber presentar ese programa de privatizaciones a un país tan cercano y con un potencial tan grande como Brasil", expresó.

Los dos gobiernos tienen previsto celebrar este año una cumbre bilateral en Brasil, aunque el lugar y la fecha no han sido definidos.

Porta asumió como jefe de la diplomacia portuguesa en junio cuando el gobierno de centro derecha fue electo en sustitución de los socialistas, que dejaron el poder con el país europeo hundido en dificultades financieras que lo obligaron a buscar el préstamo de los organismos internacionales.