La oposición dejó plantado el miércoles al presidente Sebastián Piñera y no acudió a una reunión a la que había sido invitada para debatir el prolongado conflicto estudiantil que tiene paralizada muchas universidades y numerosos colegios de enseñanza secundaria en los últimos dos meses.

El gobierno reaccionó molesto con el desaire y el portavoz oficial Andrés Chadwick acusó a la coalición centroizquierdista de "no haber estado a la altura, que hayan sabido responder a este gran desafío del país, a este gran desafío que Chile nos plantea hoy día".

Los opositores declinaron la invitación de Piñera ante la negativa del gobierno de reunirse en conjunto con los dirigentes estudiantiles y de los profesores.

La decisión la dio a conocer poco antes de la hora del encuentro, el senador democristiano Ignacio Walker, portavoz de la Concertación, nombre de la coalición opositora que reúne a cuatro partidos de izquierda y centroizquierda.

Al encuentro con Piñera sólo asistieron los dirigentes de su coalición de dos partidos derechistas.

Walker dijo que se comunicó con el vocero oficial para comunicarle que la oposición desistía de la reunión por "no estar en condiciones de asistir sin que antes el gobierno dialogara y recibiera a los actores sociales" involucrados directamente en el conflicto, es decir, estudiantes secundarios, universitarios y profesores.

Piñera había convocado el martes a todos los sectores políticos a dialogar sobre el conflicto luego que la coalición opositora le pidiera una reunión para debatir los 13 puntos que propone para enfrentar la crisis educacional.

Al tiempo que la oposición rechazaba el diálogo con el gobierno, el ministro de Educación, Felipe Bulnes, revirtió su decisión de no reunirse en conjunto con los tres sectores involucrados en el conflicto y estableció un encuentro la tarde de este miércoles con dirigentes estudiantiles y del Colegio de Profesores, que vienen demandando desde junio cambios en la educación, una mayor participación del estado, más recursos y el término del lucro.

Hace dos semanas el mandatario derechista anunció un plan que contempla recursos adicionales por 4.000 millones de dólares cuyo destino y el tiempo en que serán invertidos no ha sido precisado por el gobierno. Sólo esbozó un plan de mayores becas para estudiantes más desposeídos.

Mientras tanto, los dirigentes estudiantiles universitarios y secundarios y de los profesores se reunieron este miércoles por primera vez con dirigentes políticos. En este caso debatieron sus demandas con el vicepresidente del Senado, Juan Pablo Letelier, socialista, y con el presidente de la Cámara de Diputados, Patricio Melero, derechista.

Tras esa reunión, Freddy Fuentes, el vocero de los estudiantes secundarios, que mantienen ocupados y paralizados decenas de colegios, afirmó que "las movilizaciones no se van a bajar hasta que tengamos una garantía de que las cosas que nosotros estamos planteando van a ser solucionadas".