La "minitemporada" de la pesca de langosta en las costas de Florida, de dos días de duración, se ha cobrado hoy su primera víctima: un turista estadounidense que falleció mientras buceaba en aguas de los cayos, en el extremo sur del estado, informaron las autoridades.

Mark Fountain, de 54 años, oriundo de Massachusetts, falleció esta mañana mientras buceaba en compañía de su hijo buscando langostas en las agitadas aguas de Tavernier, en Snapper Ledge, indicó la policía del condado de Monroe, en los cayos.

Al parecer, Fountain se separó de su hijo y la novia de este en la búsqueda de langostas, quizá por las fuertes corrientes marinas, y cuando la pareja subió a la embarcación divisaron al primero a cierta distancia, flotando en el agua e inconsciente.

Los guardacostas de EE.UU. acudieron a prestarles auxilio y les condujeron a la marina de Tevernier Creek, donde los médicos intentaron reanimarle sin éxito.

Las autoridades indicaron que se practicará una autopsia al cadáver para determinar las causas de la muerte del hombre.

La minitemporada de pesca de langosta comenzó en la medianoche del martes y concluye el jueves a la misma hora.

En lo que va de pesca, las autoridades han registrado ya 17 violaciones marinas solo en el condado de Monroe y, además, varias embarcaciones tuvieron problemas y volcaron.

La Comisión para la Conservación de la Pesca y la Vida Salvaje de Florida (FWC), recordó que todos los años muere al menos una persona al no contar con un equipo adecuado de buceo o no estar en buena forma física, por lo que pidió a los buceadores que extremen las precauciones.

La FWC pidió, además, a los propietarios de embarcaciones de recreo que estén atentos a las banderas rojas y blancas que delimitan las zonas de pesca de langosta durante estos días especiales, que preceden a la temporada oficial, que arranca el 1 de agosto e incluye la colocación de trampas para uso comercial exclusivo.

Las autoridades exigen a los aficionados una licencia de pesca en mar y un permiso especial para la captura de langosta. Además es obligatorio devolver al mar aquellos ejemplares que midan menos de 7,6 centímetros, señaló este organismo en un comunicado.

Asimismo, se permite sólo un máximo de seis langostas por persona en las aguas del condado de Monroe y del Parque Nacional de Biscayne y doce ejemplares en el resto de la costa del estado.

Por primera vez la FWC empleará perros especiales adiestrados en la detección de crustáceos, con el fin de evitar el tráfico ilegal de langosta y otros peces.

La pesca nocturna de la langosta está prohibida en el condado de Monroe y completamente en el Parque Nacional de los Everglades, el Parque Nacional de Dry Tortugas, Biscayne Bay y ciertas áreas del Parque Pennekamp.