El plan del Senado, impulsado por el líder de la mayoría demócrata Harry Reid, reduciría el déficit en menor medida que lo pensado en principio, de 2,7 a 2,2 billones en la próxima década, informaron hoy analistas de la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO).

La nueva revisión del CBO, que se dedica a analizar el coste de las leyes, se produce apenas doce horas después de que la misma oficina anunciase anoche que el plan republicano del presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, también incluía un exceso de confianza en los recortes de 350.000 millones de dólares.

Según la CBO, el plan de Boehner supondría un recorte de gasto de 850.000 millones de dólares frente a los 1,2 billones iniciales en los próximos diez años.

Boehner, que un principio había planeado una votación en la Cámara Baja para hoy, anunció que la postergaba hasta mañana para reescribir la propuesta de ley tras conocer el informe de la CBO.

Ambas propuestas corren paralelas en la Cámara de Representantes y el Senado, en un intento por alcanzar un acuerdo para reducir el abultado déficit del país y aumentar el techo de deuda, actualmente en 14,29 billones de dólares.

De no aprobarse esta elevación del límite de endeudamiento por el Congreso, el Tesoro de EE.UU. anunció que a partir del 2 de agosto el país no dispondría de fondos para hacer frente a sus obligaciones y debería declararse en suspensión de pagos.

El choque entre republicanos y demócratas y su incapacidad para alcanzar un acuerdo amenaza la frágil recuperación económica de EE.UU., ya que varias agencias de calificación de crédito han advertido que someterán a revisión la calificación de la deuda estadounidense.

"Estamos contentos de ver que la Oficina de Presupuesto del Congreso reconoce que la propuesta del Senado recorta el déficit en 1,3 billones de dólares más que la del presidente de la Cámara John Boehner", afirmó hoy Adam Jentleson, portavoz del senador Reid.

La mayor parte de los recortes del plan demócrata procede de la retirada de las tropas estadounidenses de Irak y Afganistán (cerca de 1,1 billones de dólares), mientras que el resto sería consecuencias de reducciones presupuestarias en agencias federales.

A pesar de la proximidad de la fecha límite, ninguna de los dos partes, aunque condenadas a entenderse, parecen dispuestas a ceder.

El líder la minoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, reiteró hoy que el plan de Boehner es el único que podría resolver la crisis antes del 2 de agosto, y calificó el plan demócrata de "trucos presupuestarios".