Cowboys & Aliens", una de las películas más esperadas del verano, de estreno en EEUU este viernes, reúne a Harrison Ford y Daniel Craig, es decir, a Indiana Jones y James Bond en sus respectivas sagas, unidos ahora para hacer frente a la amenaza alienígena en este inusual cóctel de géneros.

La mezcla de western y ciencia-ficción, a priori, parece una fórmula arriesgada, pero en manos del director Jon Favreau ("Iron Man"), esta adaptación de la novela gráfica homónima creada por Scott Mitchell se convierte en un festín de imaginación y entretenimiento con la ayuda de un elenco en el que aparecen también Olivia Wilde, Sam Rockwell y Paul Dano.

Por encima de todo está el duelo entre Ford y Craig. O lo que es lo mismo, Indiana Jones y James Bond frente a frente, como ya se le ocurriera a Steven Spielberg, productor ejecutivo del filme, en "Indiana Jones and the Last Crusade" (1990), al dar a Sean Connery el papel de Henry Jones, el padre del héroe.

"Nunca hice un western propiamente dicho, pero Indiana Jones lo era en muchos sentidos por su moralidad y la naturaleza de sus aventuras y sus personajes", explicó recientemente Ford, de 68 años, en una rueda de prensa en Los Ángeles.