El Eixo Atlántico, que integra a 34 municipios de Galicia y el norte de Portugal, ha pedido hoy al Gobierno luso una moratoria que exima este verano a los vehículos extranjeros de pagar los nuevos peajes creados en esa zona.

Los representantes de la entidad regional también instaron al Ejecutivo portugués a tomar medidas antes de final de año para renovar y mejorar la comunicación ferroviaria entre Oporto y Vigo, y reducir la duración del servicio actual, que hace el trayecto en tres horas, a una hora y cuarto.

Esa conexión es la "prioridad" del Eixo, señalaron, después de que se suspendieran el año pasado los planes de construcción del tren de alta velocidad entre las dos ciudades por los costos del proyecto y problemas surgidos en su trazado.

Las peticiones de la eurorregión Galicia-Norte de Portugal fueron formuladas durante una reunión con el secretario de Transportes de Portugal, Sérgio Silva Monteiro.

Portavoces del Gobierno luso afirmaron que el encuentro había sido "positivo" y que se estudiarán las propuestas del Eixo Atlántico.

Los delegados del organismo regional, que posteriormente hicieron declaraciones a la prensa, denunciaron el "estrangulamiento" económico que vive la región por los peajes que gravan varias autopistas del norte luso desde octubre, que han frenado la llegada de visitantes.

El sistema electrónico de pago de los peajes, en los que deben utilizarse dispositivos de pago específicos y no tarjetas de crédito normales o efectivo, despiertan recelo y confusión, según los representantes regionales.

Tras una reunión de hora y media, el secretario general del Eixo Atlántico, Xoan Vázquez Mao y alcaldes portugueses de la zona resaltaron la "positiva sensibilidad" del Gobierno luso en el que ha sido su primer encuentro con el nuevo Ejecutivo conservador de Pedro Passos Coelho, que sucedió en junio la socialista José Sócrates.

"Tenemos la tranquilidad de que el Gobierno atiende a nuestras propuestas. Escuchó con detalle los pormenores. No fue una reunión protocolaria", remarcó Vázquez Mao.

Según el dirigente regional, la puesta en marcha de estos peajes ha provocado una "caída espeluznante" de la economía en la región, porque los turistas temen las multas y prefieren evitar el peaje por la "información caótica" que han escuchado al respecto.

Por esas razones el Eixo solicitó una moratoria de aplicación "inmediata", antes del inicio de agosto, que "salve la temporada" y atraiga a los turistas habituales, la mayoría de ellos procedentes de Galicia, que ahora se plantean otros destinos veraniegos.

El Ejecutivo portugués, entonces en manos del Partido Socialista, puso en práctica el cobro de los peajes en octubre pasado y afectó a tres autopistas del Norte del país en las que se hizo obligatorio un nuevo método de pago que requiere la compra o el alquiler de un dispositivo electrónico.

Aunque el Gobierno portugués suavizó en abril pasado las tarifas disponibles para vehículos extranjeros y amplió los métodos de pago y recarga de los aparatos, muchos usuarios se quejan de que el sistema sigue siendo caro y confuso.

Cuando entró en vigor, la compra o alquiler de los dispositivos electrónicos y las recargas mínimas obligatorias suponían desembolsos superiores a los 50 euros, aunque ahora existen alternativas más baratas, como bonos de unos diez o veinte euros para estancias de tres ó cinco días.

Además de la moratoria, el Eixo Atlántico propuso al secretario de Transportes que se considere la homologación de los aparatos de pago con los españoles y otros extranjeros para los profesionales que viajan frecuentemente a Portugal.

También instó al Gobierno luso a estudiar alternativas de pago para los extranjeros como, por ejemplo, la posibilidad de comprar una pegatina con sensor similar a las ya utilizadas en otros países europeos.

En este sentido, alertaron del hecho de que los peajes establecidos no reconocen las matrículas extranjeras, por lo que el sistema perjudica al Estado luso al no permitirle recaudar esos impuestos.

Sobre las comunicaciones ferroviarias, Vázquez Mao consideró que "con un plan de 100 millones de euros procedentes de los fondos europeos se resolvería la conexión rápida entre Vigo y Oporto sin alta velocidad".