El Gobierno británico afirmó hoy que invertir en Bolivia no debería ser "un riesgo excesivo" y pidió al Ejecutivo del presidente Evo Morales solucionar la controversia por la nacionalización en 2010 de una filial de la empresa Rurelec.

El secretario de Estado del Reino Unido para América Latina, Jeremy Browne, así lo advirtió en una rueda de prensa en La Paz con el ministro boliviano de Hidrocarburos, José Luis Gutiérrez, y el presidente de la petrolera estatal YPFB, Carlos Villegas.

"Los inversionistas tienen que tener la seguridad de que al hacer una inversión en Bolivia no están incurriendo en riesgos excesivos, y si tuvieran preocupaciones sobre su inversión, entonces podrían tomar la decisión de hacer esta inversión en algún otro país", afirmó el funcionario.

Browne apuntó que si los inversionistas tienen "angustia" por sus capitales, lo mejor que se puede hacer es solucionar asuntos pendientes como el de Rurelec, cuya filial eléctrica Guaracachi fue nacionalizada por Morales el año pasado.

Rurelec, que tenía la mitad de Guaracachi, anunció a fines del año pasado el inicio de un arbitraje para que Bolivia la indemnice.

"Es una situación en la que quedan asuntos pendientes que hay necesidad de resolver", advirtió Browne.

En cambio, citó avances en la solución de la controversia sobre Air Bp, filial de British Petroleum, proveedora de combustible para aviones que también nacionalizó Morales en 2009.

El secretario de Estado también dijo que Londres desea una relación "más solida, más firme" con América Latina y que las empresas británicas pueden hacer contribuciones positivas en Bolivia.

Desde 2006, el nacionalista Morales ha expropiado más de doce empresas petroleras, eléctricas, de telecomunicaciones, mineras y de cementos, entre otras.

En la rueda de prensa, las autoridades bolivianas y Browne destacaron la decisión de British Gas de invertir hasta 2015 unos 500 millones de dólares en este país.