Las autoridades estadounidenses han iniciado una investigación penal sobre la actividad del grupo bancario holandés ING en Estados Unidos por la sospecha que tiene relaciones comerciales con Cuba, Irán y Siria contraviniendo las sanciones que les impone Washington.

ING ha recibido una solicitud de información de EEUU y colaborará con la investigación, según confirmó hoy el portavoz de la entidad al diario financiero holandés "Het Financieele Dagblad".

La legislación estadounidense prohíbe a las empresas que operan en Estados Unidos mantener relaciones comerciales con países que como Cuba, Irán o Siria figuran en la "lista negra" de EEUU, y exige a las entidades bancarias que presten especial atención a las transacciones en dólares con estos Estados.

El banco ABN Amro, también holandés, ya tuvo que hacer frente a una multa millonaria en 2005 por un caso similar y no pudo desarrollar sus actividades en EEUU mientras duró la investigación.