El principal temor de todos en Estados Unidos es que el Congreso y el gobierno no se pongan de acuerdo para aumentar el límite de la deuda y el gobierno pueda seguir realizando sus pagos de forma normal.

Si el acuerdo no se logra, el gran peligro inicial es que rebajen la calificación de la deuda soberana que otorgan las agencias calificadoras de crédito como Standard & Poors y otras.

Pero ¿qué significa una rebaja de calificación? Sería una súbita pérdida de confianza en los bonos del Tersoro de EE.UU. como alternativa de inversión. Hasta hoy los bonos del Tesoro se consideran los más seguros del mundo.

Pero si la calificación de AAA se reduce, las agencias les estarían diciendo a los inversionistas de todo el mundo algo como que el gobierno de EE.UU podría incumplir sus obligaciones con los tenedores de los bonos, y por lo tanto no sería seguro invertir en ellos.

Esto no solo haría que el valor del dólar desplomara sino que generaría serias dificultades para un país como EE.UU. que necesita la deuda porque de cada dólar que gasta, cerca de 50 centavos son prestados.

Una situación así haría que los inversionistas vendieran sus posiciones en bonos del Tesoro.

Cuando esto ocurre, los intereses que ofrecen los bonos aumentan para compensar el aumento del riesgo que asumen los inversionistas.

Y si esto llegara a ocurrir, todas las tasas de interés de la economía aumentan y al final todos terminaríamos pagando más en hipotecas, tarjetas de crédito y demás préstamos. La crisis de la deuda llegaría a todos los rincones a través de intereses más altos.

Y como si fuera poco, los intereses más altos actuarían como un freno adicional sobre la economía y la generación de empleo.

Sin embargo, según dicen expertos, los mercados globales parecen tranquilos porque asumen que el Congreso y el gobierno llegarán a un acuerdo que evitará lo peor. Ojalá que así sea.

AOL NOTICIAS

Síguenos en twitter.com/foxnewslatino
Agréganos en facebook.com/foxnewslatino