Un estudio realizado por el Instituto de la Felicidad de Coca-cola muestra que los chilenos son los más felices de Latinoamérica y rompe con algunos mitos sobre su estado emocional, dijo hoy a Efe Ernesto Escobar, gerente de Asuntos Públicos y Comunicaciones de la compañía en Chile.

Según el "Barómetro de la Felicidad", Chile está en el primer lugar en la región junto con Argentina, ya que un 46 por ciento de la población chilena se siente feliz y satisfecha con su vida.

"Los chilenos no estamos tan deprimidos, no estamos tan tristes ni ofuscados con nuestras vidas, y este indicador nos permite romper con ciertas creencias", explicó Escobar.

El principal objetivo de este barómetro es que los Gobiernos tengan en cuenta en sus políticas todos los factores que determinan la felicidad de los ciudadanos, agregó.

El estudio incluyó 1.045 entrevistas a personas de entre 15 y 60 años, pertenecientes a cuatro grupos socioeconómicos y los datos fueron analizados, según los autores, por un Consejo Asesor de cuatro expertos, especialmente constituido para ese efecto.

En su opinión, la experiencia internacional muestra que las autoridades entienden que las variables cuantitativas no son las únicas que deben considerar para medir el desarrollo de los países, sino que hay otros factores importantes.

Las relaciones interpersonales, la calidad de vida de las personas, la cantidad de áreas verdes que tienen las ciudades y los sistemas de transporte son algunos de los elementos que inciden en la satisfacción de las personas.

"Nuestra aspiración es poder poner estos temas a disposición de la autoridad y que sirva como un granito de arena para que el diseño de políticas públicas en este país se modifique", señaló.

El estudio señala también que el 56 por ciento de las personas del estrato social D (de bajos ingresos) y el 50 por ciento de las que tienen pareja se declara feliz con su vida.

Además, entre los que se definen como personas felices, la mitad reconoce tener relaciones sexuales regularmente y el 74 por ciento valora la empresa donde trabaja.

Así, el barómetro concluye que los elementos relacionados con los ingresos no son determinantes en la felicidad de los chilenos, que depende principalmente de las relaciones personales, la percepción sobre el estado de salud emocional y la vida sexual.