El Juzgado de lo Mercantil número 2 de Las Palmas de Gran Canaria ha declarado el concurso de acreedores (antigua suspensión de pagos) a Maspalomas Hoteles y ha acordado que la familia Ruiz-Mateos conserve las funciones de administración y disposición del patrimonio de la empresa hotelera.

Según recoge hoy el Boletín Oficial de Estado (BOE), la familia Ruiz-Mateos conservará esas funciones, pero sometidas a la intervención de la administración concursal.

El juzgado ha designado como administrador del concurso a Marcelino Alamar Llinás, en su calidad de abogado, a Antonio Camejo, como economista y a la empresa Grisaleña, como acreedor.

Los acreedores cuentan con un mes, contado a partir de mañana, para que comuniquen sus créditos a la administración concursal.

El pasado viernes el Consejo de Ministros acordó sancionar con 187.515 euros a Maspalomas Hoteles, una de las firmas de la familia Ruiz-Mateos, por no ingresar en los dos últimos años 858.291,40 euros en concepto de cuotas de la Seguridad Social de los empleados del hotel Beverly Park y que supone una infracción grave.

Según la referencia oficial de la reunión del Consejo de Ministros, la empresa dejó de ingresar las cotizaciones en enero de 2009, pese a que en ese ejercicio realizó la célebre emisión de pagarés garantizados supuestamente por brandy de Jerez, que tenían una rentabilidad del 8 % anual.