La presión que ejercen los mercados sobre la deuda soberana de Portugal a cinco y diez años volvió a incrementarse hoy, tras haberse relajado significativamente durante la última semana gracias al acuerdo de la UE acerca de Grecia.

Las obligaciones a diez años, utilizadas habitualmente como referencia, cotizaban al 11,59 % de interés en el mercado secundario -donde se compran y venden los títulos adquiridos en las subastas de deuda pública-, 15 puntos base más que ayer.

De esta forma, el diferencial respecto al bono germano se situaba en 883,4 puntos base.

Pese a este aumento, la deuda lusa sigue a niveles sensiblemente más bajos que hace tan sólo unas semanas, ya que a principios de julio llegó a cotizar por encima del 13,3 % de interés, lo que llevó a la prima de riesgo a dispararse hasta superar la barrera de los mil puntos.

A cinco años, las obligaciones de Portugal subían hoy hasta el 15,85 %, 24 puntos base más que en la jornada anterior.

La tendencia contraria registraron hoy los intereses que penalizaban los títulos lusos a dos y tres años, que se situaban en el 15,67 y el 16,69 %, respectivamente, ligeramente inferiores a los de ayer.

El alivio de la presión de los mercados es más notable en estos plazos cortos, ya que hace poco más de una semana batieron nuevos récords hasta superar el 20 y el 21 % de interés.

A nivel europeo, España e Italia emitieron hoy casi 12.000 millones de euros en deuda pública para financiarse, y por la que en ambos casos pagaron más intereses que en la última subasta equivalente.

Portugal, por su parte, no tiene previsto regresar al mercado hasta el próximo miércoles, después de que en las dos últimas subastas el Tesoro luso decidiera no colocar el montante máximo para impedir que los intereses superasen el 5 %.