Jamaica prohibió el martes la comercialización nacional de la chatarra en una medida drástica contra los ladrones que por años han saqueado el cableado eléctrico y otros elementos de la infraestructura pública y privada en el país caribeño.

El ministro de Comercio, Christopher Tufton, informó que la proscripción es por tiempo indefinido. La decisión de suprimir el comercio de desechos metálicos reciclables no fue fácil para el gabinete, dijo, pero que "fue adoptada por el bien del país".

Tufton dijo que los comerciantes de chatarra en Jamaica soslayaron varios llamados de las autoridades para que tomaran medidas a fin de impedir el vandalismo en la infraestructura de metales reciclables como cobre, bronce y aluminio.

El gobierno calcula que en los últimos años han sido robadas partes metálicas de infraestructura pública y privada con un valor aproximado de 12 millones de dólares.

Jamaica ha prohibido temporalmente la exportación de metales reciclables, pero el robo es todavía generalizado.

A principios de mes, varias tumbas de un cementerio en la comunidad de West Kingston fueron profanadas para saquear el metal de féretros. El robo desató un clamor público para que fuera prohibida la comercialización de la chatarra.

En los últimos días, la Federación de Chatarra de Jamaica presionó al gobierno para que mantuviera vigente la comercialización, y dijo que unos 2.000 trabajadores perderían el sustento con la proscripción.

Los titulares de la federación no contestaron de inmediato el martes los llamados telefónicos en busca de su posición.

Los ladrones de partes metálicas han asolado desde hace tiempo a numerosos países del mundo. Los ladrones hacen dinero en los centros de chatarra que reciclan y exportan metales.