La "minitemporada" de la pesca de langosta en las costas de Florida, de dos días de duración, comienza esta noche con miles de buceadores dispuestos a no dejar escapar esta oportunidad de capturar ejemplares del delicioso crustáceo.

Sin embargo, con la diversión llega también el riesgo, según la Comisión para la Conservación de la Pesca y la Vida Salvaje de Florida (FWC), que recordó que todos los años muere al menos una persona al no contar con un equipo adecuado de buceo o no estar en buena forma física.

La FWC pidió a los propietarios de embarcaciones de recreo que estén atentos a las banderas rojas y blancas que delimitan las zonas de pesca de langosta durante estos días especiales, que preceden a la temporada oficial, que arranca el 1 de agosto e incluye la colocación de trampas para uso comercial exclusivo.

Las autoridades exigen a los aficionados una licencia de pesca en mar y un permiso especial para la captura de langosta. Además es obligatorio devolver al mar aquellos ejemplares que midan menos de 7,6 centímetros, señaló este organismo en un comunicado.

Asimismo, se permite sólo un máximo de seis langostas por persona en las aguas del condado de Monroe y del Parque Nacional de Biscayne y doce ejemplares en el resto de la costa del estado.

Por primera vez la FWC empleará perros especiales adiestrados en la detección de crustáceos, con el fin de evitar el tráfico ilegal de langosta y otros peces.

La pesca nocturna de la langosta está prohibida en el condado de Monroe y completamente en el Parque Nacional de los Everglades, el Parque Nacional de Dry Tortugas, Biscayne Bay y ciertas áreas del Parque Pennekamp.