El ministro de Hacienda, Guido Mantega, afirmó el martes que la economía brasileña podrá mantener un ritmo de crecimiento sostenido pese al escenario económico adverso marcado por la persistente crisis en Estados Unidos y los países europeos.

Según Mantega, la fortaleza del mercado interno y la solidez fiscal del país sudamericano son la garantía de que su producto interno bruto (PIB) crecerá 4,5% este año y un promedio de 5% en los años siguientes, pese a las persistentes dificultades en los países avanzados.

"A pesar de situación difícil, el crecimiento es sustentable en Brasil, estamos preparados para enfrentar problemas en el horizonte internacional", aseguró Mantega al participar en el Consejo de Desarrollo Económico y Social, que reúne a autoridades del gobierno, empresarios y trabajadores para discutir la situación económica.

Precisó que "la economía brasileña tiene capacidad de resistir esto (la crisis externa) por la solidez de sus cuentas públicas y su fuerte mercado interno. Lo que falta en el mundo son mercados, y Brasil tiene una ventaja porque construyó a lo largo de estos años un gran mercado interno".

Citó datos recientes según los cuales la clase media brasileña creció en los últimos años hasta abarcar 50,5% de la población, de 190 millones de habitantes, al tiempo que las clases de menos ingresos disminuyeron.

En una señal de fortaleza del mercado interno, los brasileños rompieron marcas de gastos en el exterior, con 10.180 millones de dólares en el primer semestre del año, informó el martes el Banco Central.

Los gastos de brasileños que viajan al exterior totalizaron entre enero y junio 44,4% más que el mismo período de 2010, para alcanzar el nivel más alto desde que el Banco Central comenzó a registrar el dato en 1947.

Tales gastos se han visto estimulados por el fortalecimiento de la moneda local, el real, frente al dólar estadounidense, al alcanzar su nivel más alto desde enero de 1999 con una tasa de 1,53 reales por dólar.

Al hacer una evaluación de la economía mundial, Mantega indicó que los países avanzados presentan tasas de crecimiento bajas, de menos de 2%, principalmente en la Unión Europea y Japón. En Estados Unidos el PIB proyecta un crecimiento de 2,5%, insuficiente para reducir el desempleo de 9%.

Por otro lado, países emergentes presentan tasas de crecimiento superiores a 4%, incluyendo los asiáticos y latinoamericanos.

"Para los próximos años el panorama no será muy diferente, la previsión del FMI (Fondo Monetario Internacional) es que los países avanzados continuarán con tasas de crecimiento bajas, insuficiente para resolver sus problemas sociales y económicos", comentó Mantega.

El ministro se mostró preocupado por la situación en Estados Unidos, donde el gobierno no ha logrado un acuerdo con el Congreso para aumentar el límite de deuda, sin el cual ese país no podrá hacerle frente a compromisos financieros que se vencen el 2 de agosto.

"La incapacidad americana de pagar deudas, pagar servicios públicos, es un riesgo que tenemos por el frente. Sería una gran insensatez si no superan esa situación", advirtió.

Igualmente, dijo que en Europa las dificultades generadas por la crisis en Grecia y otros países como Portugal e Italia, persistirá por varios años pese a un acuerdo de la Unión Europea para rescatar la economía griega.

"Tenemos que seguir lidiando con los problemas de la economía mundial, pero Brasil seguirá creciendo pese al escenario adverso", aseguró Mantega.