Los fabricantes aeronáuticos Boeing y Embraer, junto al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) anunciaron hoy que financiarán un estudio de viabilidad para la producción de biocombustibles para la aviación a partir de caña de azúcar.

El informe evaluará las condiciones ambientales y de mercado asociadas a los combustibles renovables para aviones y será elaborado por la compañía especializada en fuentes alternativas Amyris, según un comunicado de Embraer.

La organización de defensa del medio ambiente WWF actuará en el proyecto, que concluirá el próximo año, como consultora independiente.

"Las nuevas tecnologías para la producción de combustibles de fuentes renovables para aeronaves tienen potencial para reducir de manera significativa las emisiones de gases de efecto invernadero, tal y como ya lo ha demostrado el etanol extraído de la caña de azúcar en Brasil", dijo Arnaldo Vieira de Carvalho, quien lidera la iniciativa de biocombustibles para aviación de la WWF.

De acuerdo con el experto, el estudio será el primero en beneficiarse de un programa del BID diseñado para apoyar a instituciones públicas y privadas que deseen desarrollar estrategias para favorecer una industria de la aviación más sostenible.

Mientras, el vicepresidente de Medio Ambiente de Boeing, Billy Glover, añadió que "la investigación conjunta para el uso de la caña de azúcar en jets es importante para diversificar las fuentes de combustible y fortalecer la cooperación que se ha establecido entre Estados Unidos y Brasil en el área de la energía renovable".