Los esfuerzos para combatir la hambruna en el este de Africa aumentaron el lunes, al solicitar agencias de la ONU a países donantes 1.600 millones de dólares y exhortar a compañías privadas a proveer ayuda logística para acelerar la entrega de alimentos.

Jacques Diouf, director de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), dijo en una reunión de emergencia sobre la crisis en el Cuerno de Africa que el miércoles se va a celebrar una conferencia de coordinación en Nairobi, Kenia.

La ONU está acelerando sus gestiones para recaudar 1.600 millones de dólares en ayuda en los próximos 12 meses, 300 de los cuales llegarán en los siguientes tres meses.

La sesión de emergencia del lunes fue realizada a pedido de Francia, que ha hecho del desarrollo de la agricultura en países pobres una prioridad de su política exterior.

El ministro francés de agricultura dijo en la reunión que la conferencia del miércoles va a hacer inventario de las promesas de ayuda, lo que hizo que muchos pensasen que se solicitarían nuevas promesas. Pero funcionarios de la FAO dijeron más tarde que se tratará de una conferencia de "coordinación".

La embajadora de Estados Unidos ante la FAO, Ertharin Cousin, le dijo a reporteros que ella no sabía por el momento si su país iba a aumentar su contribución por encima de lo ya prometido.

La secretaria de Estado norteamericana Hillary Rodham Clinton anunció la semana pasada que Washington proveerá unos 28 millones de dólares adicionales, además de los más de 431 millones en ayuda de emergencia al Cuerno de Africa este año.

La máxima funcionaria de ayuda humanitaria de la ONU, Valerie Amos, le dijo a reporteros que hasta ahora se han recibido menos de 1.000 millones de dólares de donantes, y que se necesitan "otros 1.000 millones".

Alemania dijo el lunes que donará otros 15 millones de euros (22 millones de dólares) en ayuda humanitaria para las víctimas de la hambruna. Eso aumenta al doble la ayuda prometida por Berlín previamente en el año.

Se estima que más de 11 millones de personas necesitan ayuda a causa de la peor sequía en azotar el este de Africa en 60 años, en Kenia, Etiopía, Somalia, Eritrea y Sudán del Sur. Pero Somalia es "el epicentro de la hambruna", dijo la directora del Programa Mundial de Alimentos, Josette Sheeran.

Algunas madres se han visto obligadas a tomar la "horripilante decisión de salvar a sus hijos más fuertes" y dejar a los otros atrás en la travesía de las familias a campamentos de refugiados en busca de alimentos, dijo Sheeran.