La victoria en el Tour de Francia del australiano Cadel Evans le ha quitado el sueño a muchos de sus compatriotas, según dijo la hoy la primera ministra de Australia, Julia Guillard.

"Le dije (a Evans) que no esta haciendo ningún bien a la productividad nacional, porque todos vienen a trabajar con cara de no haber dormido", dijo a la prensa la primera ministra tras felicitar vía telefónica al ciclista por su victoria.

Guillard transmitió la réplica del vigente ganador del Tour asegurando que su victoria sería un "golpe de moral" para sus compatriotas "que irían a trabajar más duro" a pesar del sueño.

La victoria en la ronda gala del corredor australiano, primera en toda la historia de su país, ha copado todas las portadas de los periódicos locales.

Con el maillot amarillo de Evans se ha superado "una de las fronteras del deporte australiano" para 'The Sydney Morning Herald'.

La ciudad donde reside el vencedor de la 'Grande Boucle' 2011, Barwon Heads, al sur de Australia, le pondrá el nombre del corredor a uno de sus puentes para honrar a su campeón.

Cadel Evans, 34 años, se enfundó el maillot amarillo tras la contrarreloj en la penúltima etapa del Tour 2011 para lucirlo en los Campos Elíseos de París. Evans, que disputaba este año su séptimo Tour, fue subcampeón en 2007 y 2008.