La Asamblea General de la ONU mantuvo hoy un minuto de silencio antes de iniciar un encuentro de alto nivel sobre la juventud para homenajear a las víctimas de los atentados que sufrió Noruega el viernes, entre las que se encuentran 68 fallecidos en un campamento de las juventudes socialistas.

"Es mi triste labor expresar las más sentidas condolencias de la Asamblea General al Gobierno y al pueblo de Noruega por la tragedia que ha afligido al país", dijo el presidente de la Asamblea, el suizo Joseph Deiss, antes de llamar a un minuto de silencio por las 76 víctimas dejadas por el doble atentado en Oslo y la isla de Utoya.

Deiss presidió ese momento acompañado del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, mientras todos los representantes de los países miembros del organismo y de las organizaciones civiles presentes en la Asamblea para iniciar las sesiones plenarias sobre la juventud se pusieron en pie en silencio para recordar a las víctimas.

"El atentado (en Utoya) ha tenido lugar mientras nos disponíamos a iniciar este foro y es particularmente triste debido a la corta edad de la mayoría de las víctimas", señaló después ante la prensa Deiss, quien volvió a expresar su pésame a los familiares de los jóvenes muertos en el ataque al campamento de las juventudes socialdemócratas noruegas.

Noruega fue escenario el viernes de un doble atentado: un coche bomba que estalló en el complejo gubernamental de Oslo y después un hombre, Anders Behring Breivik, abatió a balazos a una multitud de jóvenes reunidos en unas jornadas del gobernante Partido Laboral (PA) noruego, de los que se han confirmado 68 muertes.

"Condeno esta violencia en los términos más firmes posibles. Me entristece particularmente que el asesino eligiera a jóvenes tan decididos a comprometerse con el futuro de su país", señaló, por su parte, el secretario general del organismo en la apertura de la sesión especial sobre juventud en la Asamblea General.

"Esta atrocidad se opone directamente al tema de esta reunión, que es el diálogo y la mutua comprensión", añadió Ban, quien se volvió a mostrar "horrorizado" por los atentados en un país del que destacó su "tolerancia, respeto y compromiso con la cooperación internacional".

Tras el minuto de silencio, el embajador de Noruega ante la ONU, Gjermund Saether, agradeció el homenaje de la Asamblea General y aseguró que su país responderá al ataque "con más democracia, más apertura, más participación y más humanidad".

El diplomático noruego reconoció que los muertos en el atentado eran "parte del futuro político de Noruega", pero aseguró que "sus amigos superviviente se han comprometido a no sentirse intimidados por esa atrocidad: no serán aterrorizados y obligados a permanecer en silencio, sino que demostrarán con su compromiso que la violencia contra la opinión no es efectiva".

"Noruega permanece unida en el dolor y en la determinación por mantenerse ligada a los valores de democracia, apertura, confianza y participación independientemente del origen de cada uno", dijo Saether.