Irán suscribió el lunes un acuerdo preliminar por 10.000 millones de dólares con Siria e Irak a fin de exportar gas natural, su más reciente intento por impulsar un sector energético que ha enfrentado sanciones internacionales.

Según el memorando de entendimiento que firmaron los ministros petroleros de los tres países, se construirá una tubería de 5.000 kilómetros (3.100 millas) para la transportación del gas desde el yacimiento gigante de Pars Sur que Irán comparte con Qatar.

El gas cruzará Irak, Siria y Líbano hasta el Mediterráneo, con Europa como destino final, según la televisión estatal y el cibersitio del Ministerio del Petróleo, Shana.

De acuerdo al convenio, Siria recibirá gas debido a que es un país de carece de ese recurso y petróleo a diferencia de Irán e Irak, dos miembros importantes de la OPEP.

El viceministro del Petróleo, Javad Owji, afirmó que tardará entre tres y cinco años la construcción del gasoducto, según la televisión estatal.

La búsqueda del contratista y las fuentes de financiamiento darán inicio tras la suscripción del memorando de entendimiento, dijo Owji, quien también se desempeña como director gerente de la Compañía Nacional Iraní de Gas, de acuerdo con Shana.

Owji afirmó que Pars Sur tiene reservas de gas suficientes para una extracción y exportación diaria de 250 millones de metros cúbicos durante los próximos 80 años.

Irán está sujeto a sanciones internacionales debido a su controversial programa atómico y esas medidas han alejado a muchas de las gigantes petroleras internacionales, las cuales desconfían de hacer inversiones a pesar de las riquezas abundantes en petróleo y gas en el país.

Irán es el segundo mayor exportador de petróleo de la OPEP y sus reservas se calculan en 137.000 millones de barriles de crudo convencional. También posee las segundas mayores reservas de gas natural con unos 28 billones de metros cúbicos.