Escenas nunca vistas de los últimos ensayos de Michael Jackson no se exhibirán ante el jurado en el inminente juicio del médico acusado por su muerte, resolvió un juez el lunes.

El juez de la causa, Michael Pastor, coincidió con la caracterización de un abogado defensor del doctor Conrad Murray, de que más de 100 horas de ensayos filmados condensados en la película "This Is It" no mostraban al cantante en mal estado de salud.

Pastor también coincidió con los abogados de Sony Pictures Entertainment, de que los clips tienen un alto valor y no se los debe exhibir públicamente sin un buen motivo.

"No hay absolutamente nada en esos materiales que hubiera podido ayudar a la defensa", dijo Pastor.

El juez observó varias horas de filmación la semana pasada y luego canceló el plan de ir a los estudios Sony durante el fin de semana para ver el resto del filme que los abogados querían usar durante el inminente juicio de Murray.

Sony presentó una moción el viernes en las que citó la declaración del abogado defensor J. Michael Flanagan, de que la exhibición sería una "gran pérdida de tiempo".

Los abogados de Murray querían mostrar cuatro horas de película, en tanto la fiscalía quería mostrar hasta 12 horas.

El fiscal adjunto David Walgren dijo que la película "demostraba que Michael Jackson estaba optimista, concentrado, confiado, físicamente bien".

Pastor, quien falló previamente que se podían mostrar en la corte escenas de la versión de "This Is It" exhibida en los cines, dijo que era innecesario mostrar otros clips.

"He visto materiales que yo consideraría extremadamente valiosos para Sony", dijo el juez.

El material se podría utilizar para versiones ampliadas de "This Is It".

Pastor advirtió a Flanagan que no debía hablar en público sobre el caso y regañó al veterano abogado por hablar en una entrevista por radio acerca de ciertas pruebas que no se mostrarán al jurado.

La selección de los jurados está prevista para comenzar el 8 de septiembre.

Murray se ha declarado inocente de homicidio involuntario.

Los fiscales acusan al médico de suministrarle a Jackson una dosis letal del anestésico propofol y otros sedantes días antes de su viaje previsto a Londres para una serie de conciertos.

La defensa alega que nada de lo que Murray suministró a Jackson debería haberlo matado.