Las pruebas científicas aplicadas a los restos del Libertador Simón Bolívar que reposan en el Panteón Nacional de Caracas no lograron determinar las causas de su muerte, afirmó el lunes el vicepresidente Elías Jaua.

"Documentalmente en la investigación histórica no pudimos establecer que la muerte (de Bolívar) haya sido por causas no naturales o por envenenamiento intencionalmente provocado", dijo Jaua al comentar los resultados de los estudios, que sí confirmaron que los restos pertenecen al prócer suramericano.

No obstante, reconoció que quedó abierta "en la interpretación de la documentación la posibilidad de envenenamiento o intoxicación no intencionada producto de la aplicación de tratamientos contaminados de arsénico o medicamentos arsenicales, así como cantaridina".

En una transmisión de la televisora estatal, Jaua explicó que Bolívar tomó arsénico como parte de un tratamiento médico, mientras que la "cantaridina", que es un "compuesto químico venenoso" obtenido de un insecto llamado "cantárida", el ilustre personaje lo habría consumido vía oral, en forma de té.

"Se creía erróneamente que se trataba de un afrodisíaco", detalló el funcionario al precisar que la "cantaridina" producía además de la erección del pene, una irritación en el aparato urinario.

Como reacción a los resultados el presidente Hugo Chávez reiteró, a través de una llamada telefónica que se transmitió en cadena de radio y televisión, su creencia de que el prócer fue asesinado.

"De que mataron a Bolívar lo mataron", expresó Chávez al admitir: "no tengo pruebas, no sé si las tendremos, pero son las circunstancias".

"Creo que lo mataron a Simón Bolívar, creo que lo asesinaron", insistió.

Jaua anunció que las autoridades continuarán la investigación, que se basó en el estudio de restos de cabello, huesos y dientes, tomados durante la exhumación del cuerpo que se hizo el 16 de julio del 2010 y en la que trabajaron más de 50 investigadores criminales y forenses nacionales y extranjeros.

El cráneo del Libertador fue sometido a una tomografía para ejecutar una "reconstrucción cráneo facial".

Bolívar falleció el 17 de diciembre del 1830 en la localidad colombiana de Santa Marta, pero sus restos fueron trasladados a Caracas 46 años después por decisión del congreso venezolano.

A mediados del siglo pasado la Academia de la Historia de Venezuela emitió un dictamen, que fue respaldado por médicos forenses, historiadores y otros especialistas, que concluyó que Bolívar "había muerto de tuberculosis", y se reconoció que todo el proceso que vivió el Libertador en la etapa final de su vida también influyó en su deterioro físico.

El gobierno realizó la exhumación de sus restos en julio del 2010, casi tres años después que Chávez anunció, durante la conmemoración de los 177 años de la muerte del prócer, que sería abierto el sarcófago para determinar las causas de su fallecimiento.

Como parte del estudio también fueron exhumados los restos de sus hermanas: María Antonia Bolívar y Juana Bolívar, que están en la Catedral de Caracas, con el fin de estudiar sus ADN y compararlos con el del Libertador.