La presidenta Dilma Rousseff lanzó el lunes un conjunto de iniciativas para sacar de la miseria extrema a 9,6 millones de habitantes del árido noreste de Brasil.

El programa apunta a garantizar acceso al agua en las áreas rurales, aumentar la producción de los pequeños agricultores mediante la distribución de semillas y asistencia técnica y ampliar los servicios de salud, informó el gobierno.

"Tenemos un compromiso con el noreste, que es la certeza de que si Brasil va a crecer, el noreste tiene que crecer", manifestó Rousseff al lanzar el programa en el interior del estado nororiental de Alagoas.

El noreste es la región que concentra la mayor parte de los 36,3 millones de pobres de Brasil, y es la que más exporta emigrantes hacia otras partes del país, en especial el industrializado sureste.

La presidenta recordó que esa región, que incluye a nueve de los 27 estados brasileños, concentra a 60% de la población que vive en la pobreza extrema. El total de personas en esa condición es de 16 millones, según el gobierno.

El plan prevé la inversión de 756 millones de reales (488 millones de dólares) para construir 367 cisternas para distribuir agua potable, y otros 600.000 cisternas para agua usada en la producción de alimentos y cría de animales.

También contempla la contratación de 204 técnicos para brindar asesoría a 25.000 familias rurales, así como un convenio con supermercados para garantizar la compra de toda la producción estas familias que viven en la pobreza extrema.

Asimismo, el gobierno tiene previsto construir 638 unidades básicas de salud, 45 centros de especialidades odontológicas y ofrecer atención oftalmológica, todo con una inversión de 450 millones de dólares.

El programa dirigido al noreste brasileño forma parte de un plan más amplio lanzado en junio para erradicar la pobreza extrema del país, una promesa formulada por Rousseff cuando asumió el poder el 1 de enero.