Las vacaciones con descuento fiscal para los viajeros aéreos se ha terminado.

Para el lunes, la mayoría de las aerolíneas habían incrementado sus tarifas para sacar juego al menor impuesto federal sobre los boletos de avión. Las pocas aerolíneas que pasaban los ahorros a los consumidores cambiaron de parecer.

Varios impuestos federales en boletos de avión expiraron el fin de semana luego de que el Congreso no logró aprobar una legislación para mantener a la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) funcionando al 100%.

Incrementar las tarifas permite a las aerolíneas cobrarle a los consumidores la misma cantidad que antes, pero se quedan con dinero que antes se canalizaba al gobierno.

Esto podría convertirse en una ganancia inesperada para las aerolíneas en caso de que el estancamiento en el Congreso continúe. El gobierno calcula que los impuestos derogados suman en total unos 200 millones de dólares semanales. Y con el precio del combustible para los aviones mucho más alto que el año pasado, las aerolíneas pueden usar ese efectivo.

Al mediodía del lunes, casi todas las aerolíneas estadounidenses grandes habían incrementado sus precios, pero quienes rastrean precios dijeron que Alaska Airlines, Hawaiian Airlines y Spirit Airlines no lo habían hecho. El director general de Spirit, una pequeña aerolínea de tarifas bajas que representa menos del 1% del mercado, dijo que la industria se vio mal.

"Los impuestos que Spirit y todas las demás aerolíneas cobran no nos pertenece", dijo Ben Baldanza. "Es dinero de los contribuyentes. Nunca fue dinero de Spirit. Sería un abuso tomar ese dinero".

Algunos expertos en viajes dijeron que el incremento en las tarifas fue un error de relaciones públicas.

"Alguna de las aerolíneas grandes pudo haber dicho: 'Miren, al menos durante una semana devolveremos este dinero a los consumidores''', dijo Rick Seaney, quien rastrea precios como director general del sitio de interne FareCompare.com. "Estoy sorprendido que nadie haya hecho una promoción con esto".

El impuesto que expiró el viernes es de 7,5% sobre precio del boleto.