Las dudas generadas en torno a los planes de extender la red de trenes bala a todo el territorio de China se agravaron luego que uno de estos trenes se estrelló y provocó por lo menos 36 muertos.

El ministro de Ferrocarriles, Sheng Guangzu, se disculpó con las víctimas del accidente del sábado y con sus familias.

Un tren se impactó contra la parte posterior de otro tren que se detuvo luego de ser alcanzado por un rayo en el peor accidente ferroviario de China desde el 2008. Seis vagones se descarrilaron y cuatro cayeron desde una altura de entre 20 y 30 metros de altura desde un viaducto.

El Ministerio de Ferrocarriles y funcionarios gubernamentales no han explicado por qué el segundo tren no fue avisado de que había un tren detenido más adelante.

El accidente constituye el revés más reciente a los planes de China de contar con una red de trenes bala. Diseñados para exhibir la creciente riqueza y avance tecnológico del país, el prestigio nacional ligado al proyecto de trenes a gran velocidad marchaban a la par con el programa espacial del país.

El gobierno de Beijing tiene programado ampliar su red ferroviaria de gran velocidad, que ya es la más extensa del mundo, para unir regiones muy apartados además de que planeaba vender sus trenes a América Latina y el Medio Oriente.

El mes pasado, lanzó con gran fanfarria la línea de trenes de alta velocidad de Beijing a Shanghai, con trenes que pueden viajar en una velocidad máxima superior a los 300 kilómetros por hora (186 millas por hora) La velocidad fue reducida de su plan original de 350 kilómetros por hora (217 milas por hora) luego que surgieran dudas en torno a su seguridad.

En menos de cuatro semanas de operación, los cortes de energía eléctrica y otras fallas han afectado a su primera línea, de 1.318 kilómetros (820 millas) de distancia.

El Ministerio de trenes previamente se había disculpado por los problemas e indicó que algunas tormentas eléctricas y vientos del verano habían provocado los problemas en algunos casos.

Los planes oficiales contemplan una expansión de la red de trenes bala hasta 13.000 kilómetros (8.000 millas) de vías en el presente año y hasta 16.000 kilómetros (10.000 millas) para el año 2020.

Los trenes bala chinos están inspirados en la tecnología de los trenes japoneses, franceses y alemanes, pero los fabricantes quieren venderlos también a América Latina y Oriente Medio. Eso generó quejas de que Beijing estaba violando el espíritu de las licencias con proveedores extranjeros al revender tecnología que estaba considerada para ser empleada únicamente en China.