La huelga que los 2.370 trabajadores de la minera chilena Escondida iniciaron el pasado viernes, en demanda de mejoras salariales, proseguía hoy sin que se hayan registrado acercamientos entre el sindicato y la empresa, informaron los dirigentes laborales.

Una reunión prevista para hoy se suspendió por decisión de la empresa, que se limitó a reiterar su exhortación a los trabajadores para que depongan el paro, que, según una declaración difundida el sábado, considera ilegal.

Los trabajadores reclaman por la constante devaluación de un bono de producción, que hace menos de un año alcanzaba a los 300.000 pesos (unos 645 dólares) y actualmente llega solo a 90.000 pesos (unos 193 dólares) por trabajador.

Según la compañía, controlada por la australiana BHP Billiton, ello se debe a que la producción ha disminuido, a causa de una menor ley del mineral del yacimiento, situado a unos 1.500 kilómetros al norte de Santiago, en la región de Antofagasta.

El sindicato demanda un bono compensatorio de cinco millones de pesos (unos 10.750 dólares) por trabajador, mientras la empresa ofreció al principio sólo la mitad de esa cifra, por lo cual se declaró la huelga, que en principio iba a ser por 24 horas,

La compañía mejoró el sábado su oferta a 2.800.000 pesos (unos 6.000 dólares), pero el sindicato la rechazó de nuevo y declaró la huelga indefinida, lo que supone a la empresa una pérdida de 3.000 toneladas diarias de cobre fino y menores ingresos diarios por unos 30 millones de dólares.

Los trabajadores de Minera Escondida recibieron hoy la solidaridad de la Federación Minera de Chile, que aglutina a los sindicatos de la minería privada y de la Federación de Trabajadores del Cobre, que congrega a los mineros de la estatal Corporación del Cobre (Codelco).