Parejas homosexuales eufóricas y vitoreadas por sus partidarios comenzaron a casarse el domingo, el histórico día en que Nueva York se convirtió en el sexto estado y el más grande en permitir los matrimonios gay.

Las primeras parejas se casaron a la medianoche desde Niagara Falls hasta Long Island, pero el centro de la acción fue la ciudad de Nueva York, donde funcionarios esperaban realizar centenares de bodas homosexuales durante el día. Unas 100 parejas hicieron fila en una calurosa mañana en Manhattan para casarse en el registro civil de la ciudad.

Algunas personas en la fila portaban ramos de flores y lucían vestidos de novia o traje de etiqueta antes de ser introducidas a la oficina para obtener una licencia de matrimonio y casarse en una de las sencillas capillas del edificio.

La primeras en casarse en Manhattan fueron Phyllis Siegel, de 76 años, y Connie Kopelov, de 84 años, que han estado juntas 23 años. Kopelov llegó en silla de ruedas y se mantuvo de pie apoyada de un andadora. Durante la ceremonia, Siegel agarró a Kopelov de la mano y ambas sostuvieron la andadora.

Los testigos aplaudieron y se enjugaron las lágrimas después que las dos mujeres prometieron que se "honrarán y se apreciarán" como esposas y luego se besaron.

"Estoy sin aliento. Casi no podía respirar", dijo Siegal después de la ceremonia. "Estoy atónita. El hecho que nos esté pasando, que finalmente seamos legales y podemos hacer esto como todos los demás".

Afuera del edificio un poco después, Siegal levantó los brazos en triunfo mientras Kopelov, en su silla de ruedas, mostraba su certificado de matrimonio.

La legalización las bodas gay en Nueva York es considerada un momento fundamental en el movimiento por los derechos de los homosexuales, y se espera que impulse a actuar a opositores y partidarios por igual. El estado se unió a Connecticut, Iowa, Massachusetts, Nueva Hampshire y Vermont, además de Washington, D.C., cuando legalizó el matrimonio entre las personas del mismo sexo el mes pasado.