Centenares de activistas centroamericanos iniciaron hoy en la capital guatemalteca la "Caravana paso a paso hacia la paz", una travesía por la ruta que utilizan los indocumentados de la región para alcanzar "el sueño americano".

La caravana, que es organizada por el Movimiento Migrante Mesoamericano, reúne a centenares de familiares de inmigrantes que han muerto o desaparecido en su camino hacia los Estados Unidos.

También a activistas de Honduras, El Salvador y Guatemala, países centroamericanos desde donde cada día, en promedio, unos 1.500 inmigrantes inician su aventura hacia el norte.

Según los organizadores, durante los próximos ocho días, recorrerán los mismos caminos que transitan los inmigrantes hasta llegar a Ciudad de México, en donde realizarán actividades para exigir a las autoridades de ese país que garantice los derechos humanos de los inmigrantes.

El objetivo es conocer las penas y vicisitudes que pasan nuestros hermanos. Ver de cerca los problemas de violencia, corrupción y abusos de que son víctimas tanto por los delincuentes como por las autoridades, dijeron a Efe los organizadores guatemaltecos de la caravana.

Cristina Pérez dijo que decidió unirse a la caravana para exigir por la aparición de su hijo Luis, un inmigrante guatemalteco desaparecido desde enero pasado en su camino hacia los Estados Unidos.

Según las autoridades mexicanas, cientos de inmigrantes centroamericanos son víctimas de grupos criminales de ese país que los extorsionan, secuestran, explotan y asesinan.

La "Caravana paso a paso hacia la paz" busca "frenar y difundir la innegable realidad de los secuestros de personas migrantes en tránsito por México", particularmente en los estados de Tabasco, Veracruz y Tamaulipas, señalaron los organizadores en un comunicado.

Acompañados por miembros de la Pastoral de la Movilidad Humana de la iglesia católica de Guatemala y la Procuraduría de los Derechos Humanos de este país, un primer grupo de la caravana partirá esta tarde desde la capital guatemalteca hacia el departamento de San Marcos, fronterizo con México.

Llegarán a la frontera de Tecún Umán, y pasarán al territorio mexicano por el río Suchiate, el cual divide a ambos países, en balsas improvisadas similares a las que utilizan los inmigrantes.

Luego recorrerán, en autobús, los estados mexicanos de Chiapas, Oaxaca y Veracruz, y después partirán hacia el Distrito Federal de México.

El segundo grupo viajará hasta la frontera de El Ceibo, la cual colinda con el estado mexicano de Tabasco, y luego en Tenosique abordarán "La Bestía", el tren que apodan así los inmigrantes por los peligros que encuentran en él, hasta llegar a Veracruz.