Los fuegos artificiales y las bocinas de los autos atronaron en el centro de la capital uruguaya el domingo después que la selección Celeste venció 3-0 a Paraguay para conquistar por 15ta vez en su historia el título de la Copa América.

Miles de personas desbordaron las calles de Montevideo para festejar la corona, con la que Uruguay pasó a ser el máximo monarca del continente por encima de Argentina.

El grito tradicional de "¡soy celeste, celeste soy yo!" era la consigna más coreada en la explanada de la alcaldía de Montevideo, donde una multitud se concentró a ver por una pantalla gigante las incidencias del partido disputado en el estadio Monumental de Buenos Aires.

Poco después de que la televisión terminó de emitir la premiación de los campeones, la avenida 18 de Julio fue tomada por una multitud de hinchas con banderas y camisetas de la selección, que a pie o en autos y motos recorrían de un extremo al otro la principal vía céntrica de la capital.

"Volvimos a ser campeones como la primera vez", coreaban grupos de jóvenes en las esquinas, muchos de ellos adolescentes que quizás no habían nacido cuando Uruguay conquistó su anterior Copa América en 1995.

La selección charrúa ganó la primera Copa América — en aquel entonces denominada Copa Sudamericana — en 1916, también en Argentina. Desde entonces, ha repetido 15 veces su ascenso al primer lugar del podio continental, lo que lo hace el país más ganador del certamen.

"Estaba seguro que íbamos a salir campeones, después de ganarle a Argentina (en cuartos de final) la Copa era nuestra", dijo Alvaro Mendoza, mientras caminaba envuelto en su bandera uruguaya por el centro en medio de las celebraciones. Estaba solo, "pero seguro que acá me voy a encontrar con amigos, porque acá están todos los que no se fueron a Buenos Aires", dijo en alusión a los miles de uruguayos que viajaron a ver la final en el estadio Monumental.

Uruguay eliminó al anfitrión en los cuartos de final, después de un vibrante partido que terminó empatado 1-1 después del tiempo regular y del alargue, y que debió definirse por tiros penales.

Natalia García y dos amigas estaban con las caras pintadas con los colores celeste y blanco de la bandera uruguaya desde temprano. "Ya sabíamos que íbamos a ganar, vinimos a ver el partido a un bar del centro para estar cerca del festejo", señaló.

El carnaval en Montevideo se extenderá hasta la madrugada, porque el equipo uruguayo partirá en un vuelo especial desde Buenos Aires y arribará cerca de la 0100 GMT, para llegar en caravana hasta el estadio Centenario. Allí los espera un recibimiento frente al público local organizado por la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF).