La hambruna en Somalia será cinco veces peor para Navidad, a menos que la comunidad internacional aumente la ayuda alimentaria, dijo el domingo el ministro de relaciones exteriores de Australia durante una visita a la nación africana.

Kevin Rudd visitó la región de Dolo para instar al mundo a que ayude a evitar una catástrofe. Durante su visita, cientos de mujeres con niños pequeños se amontonaron alrededor de la mesa de inscripción del Programa Mundial de Alimentos (PMA) con la esperanza de recibir ayuda alimentaria. Rudd habló con refugiados que han tenido poco para comer en días recientes.

La directora ejecutiva del PMA, Josette Sheeran, dijo el domingo que el programa abrirá nuevos comedores en y alrededor de Dolo para cuando termine la semana. Afirmó que es crucial que el programa reciba más financiamiento para combatir la catástrofe triple de sequía, conflicto armado y altos precios de los alimentos.

El PMA calcula que más 11,3 millones de personas necesitan ayuda en las regiones azotadas por la sequía en el este de Africa.

Estados Unidos anunció la semana pasada que daría 28 millones de dólares en fondos de emergencia, adicionales a los 431 millones que ya proveyó en asistencia este año. Rudd sugirió que Estados Unidos y las naciones europeas deben hacer más para evitar que haya una cantidad inusitada de muertes, a pesar de las dificultades financieras que esas atraviesan.

Debido a que la temporada de lluvias en la región africana está a meses de distancia — si es que ocurren_, funcionarios dicen que la situación empeorará en las próximas semanas y meses, una razón por la que Rudd exhorta a las naciones a aumentar sus donaciones.

"Dentro de seis meses será demasiado tarde. Es así de simple. Actuemos ahora. La Navidad está muy lejos. Esta es un catástrofe que puede evitarse si se toman medidas urgentes hoy", dijo Rudd.

La ONU teme que decenas de miles de personas ya hayan muerto de hambre en Somalia. Las madres se ven obligadas a abandonar a sus débiles niños a su suerte para caminar durante días en un intento de llegar a los campos de refugiados en Kenia y Etiopía.

Un reporte de la agencia de Naciones Unidas para los refugiados dice que 18.432 somalíes han llegado este mes al campamento de Dollo Adu en Etiopía y que se necesitan 13.000 tiendas para cubrir las necesidades de alojamiento. El campamento tiene ahora cerca de 114.500 refugiados.