El gobierno liberalizó el viernes a los precios del mercado internacional la tasa fija de cambio de la moneda local de Honduras, el lempira, con respecto al dólar de Estados Unidos.

El valor de la moneda era desde agosto de 2005 de 18,98 lempiras por un dólar, el cual cambiará ahora de acuerdo con las fluctuaciones que se registren en el exterior. El costo se mantuvo por casi seis años.

La presidenta del Banco Central, María Elena Mondragón, dijo en rueda de prensa que "el precio base del lempira se revisará semanalmente en consideración a las variables del mercado".

Indicó que el precio base para el 25 de julio es de 18.8951 lempiras por un dólar.

"La nueva banda cambiaria permitirá certidumbre y confianza", añadió la funcionaria.

Mondragón informó que la decisión fue adoptada por el gobierno porque han mejorado los precios de los principales productos de exportación, café y banano, a nivel internacional, y a un mayor flujo de las remesas familiares, de 2.700 millones de dólares, de más de 1,1 millón de hondureños que trabajan en el exterior, especialmente en Estados Unidos y España.

También por un saldo de reservas internacionales, superior a los 3.000 millones de dólares, que financia alrededor de cuatro meses de importaciones y cubre en más del 100% la deuda pública externa.

El saldo de la deuda externa total de Honduras a abril de este año fue de 3.866 millones de dólares, lo que significa un aumento de 2,5%, equivalente a 93,5 millones de dólares, en relación al saldo de diciembre de 2010, de 3.772 millones.

Pero el empresario maquilador, Jesús Canahuati, aseguró al Canal 5 de televisión que "esta medida nos ha caído como un balde de agua fría porque no la esperábamos y porque encarecerá nuestras importaciones".

Más de 100.000 hondureños trabajan en las maquiladoras o fábricas de la confección que reciben sus productos de Estados Unidos, lo ensamblan aquí y lo envían a ese mercado.

El presidente del Colegio de Economistas y líder de la empresa privada, Guillermo Matamoros, dijo a periodistas que "se trata de una verdadera sacudida financiera porque la tasa de cambio estuvo estática mucho tiempo y ahora se revertirá".

La medida había sido insinuada desde el año pasado al gobierno por el Fondo Monetario Internacional.