Los europeos reaccionaron el sábado con horror y compasión al doble atentado en Noruega, y hubo exhortaciones a combatir la intolerancia de la extrema derecha que se sospecha fue el móvil del atacante.

Una explosión masiva en el centro de Oslo el viernes fue seguida por un tiroteo horripilante en una isla donde se realizaba un campamento del ala juvenil del Partido Laborista, de tendencia centro-izquierda, al que pertenece el primer ministro. El sospechoso de ambos atentados es un noruego con supuestos puntos de vista antislámicos y de fundamentalista cristiano.

Aunque sus antecedentes aún no están del todo claros, "se dice que el odio fue un motivo", dijo la canciller alemana Angela Merkel a reporteros en Berlín. "El odio a los demás, el odio a aquellos que se ven diferente, a los supuestos extranjeros... ese odio es nuestro enemigo común".

"Todos los que creemos en la libertad, el respeto y la coexistencia pacífica debemos enfrentar este odio", agregó.

Thorbjorn Jagland, el secretario general del Consejo de Europa y presidente del Premio Nobel de la Paz que se entrega en Oslo cada año, dijo que el ataque al campamento juvenil parecía tener la intención de "lastimar a ciudadanos jóvenes que participan activamente en nuestra sociedad política y democrática".

"Pero no nos debemos amedrentar", agregó. "Necesitamos trabajar por la libertad y la democracia todos los días".

"El hecho que el responsable al parecer viene de la extrema derecha demuestra una vez más lo peligrosas que son las ideologías racistas y antiextranjeras", afirmó el Partido Verde de la oposición alemana en un comunicado. "No podemos permitirles ni una pulgada de espacio en nuestras sociedades".

El máximo líder judío en Alemania también hizo énfasis en la necesidad de combatir el extremismo.

"Como un grupo que siempre ha sido amenazado por el odio, el fanatismo y el terrorismo, nos podemos identificar especialmente con la terrible pérdida de la sociedad noruega", dijo Dieter Graumann, según reportó la agencia de noticias alemana dapd.

El nuncio apostólico del papa Benedicto XVI en Noruega calificó los atentados como "una locura".

"Todos estos actos son irracionales y difíciles de comprender, así tengan motivos personales o políticos", dijo el arzobispo Paul Tscherrig a Radio Vaticano. Agregó que la Iglesia católica reza por la víctimas, quienes serán recordadas durante la misa del domingo.

El presidente del Parlamento europeo, Jerzy Buzek, dijo que estaba horrorizado por el ataque a los jóvenes en el campamento del partido político.

"Esto es una tragedia incomprensible para las familias que perdieron seres queridos, personas jóvenes que empezaban su vida adulta, fascinadas con el servicio público", dijo. "Es impactante cómo alguien puede infligir tanto mal".

___

Periodistas de The Associated Press en todo el mundo contribuyeron a este despacho.