El papa Benedicto XVI calificó hoy los ataques registrados ayer en Noruega de "actos de violencia sin sentido" y pidió que el pueblo noruego esté "espiritualmente unido" en el rechazo del odio y la violencia.

En un telegrama enviado al rey Harald de Noruega por el secretario de Estado vaticano, Tarcisio Bertone, Benedicto XVI trasladó al soberano sus condolencias por lo sucedido.

El pontífice se declaró "profundamente apenado" por la noticia sobre la pérdida de vidas causada por actos de "violencia sin sentido" y ofreció sus plegarias por las "víctimas y sus familias".

"En este momento de profundo dolor nacional, el papa reza por que todos los noruegos estén espiritualmente unidos en la determinación de rechazar las formas del odio y el conflicto y para trabajar unidos y sin miedo en dar forma a un futuro de respeto mutuo, solidaridad y libertad para las futuras generaciones", dice el mensaje.

Noruega vivió ayer un doble atentado perpetrado en Oslo, con un coche bomba en el barrio gubernamental, y en la vecina isla de Utoya, donde un hombre disparó a los participantes en un campamento de las juventudes laboristas de Noruega, ataques en los que murieron al menos 92 personas.

La policía detuvo ayer al presunto autor de los disparos en el campamento juvenil de Utoya, un noruego de 32 años identificado como Anders Behring Breivik, al que atribuyen los dos ataques y al que relacionan con tendencias ultraderechistas e islamófobas.