Tras una campaña histórica en la Copa América, la selección de Venezuela se va orgullosa de Argentina, con una nueva imagen ante los ojos del fútbol sudamericano.

Venezuela terminó cuarta en el torneo, al perder el sábado 4-1 ante Perú en el duelo por el tercer lugar. Fue la primera derrota de la Vinotinto en suelo argentino, donde terminó segunda en su grupo con un triunfo y dos empates, y cayó en semifinales en una definición por penales ante Paraguay.

El equipo de César Farías eliminó en cuartos de final a Chile, uno de los candidatos al título, y ahora avisa al continente que es un rival a tener en cuenta para las eliminatorias del Mundial de Brasil 2014 que arrancan en octubre.

Venezuela es el único país sudamericano que nunca ha disputado un Mundial.

"Hemos dado un golpe en la mesa y hemos dicho presente en el fútbol sudamericano", comentó el volante venezolano Tomás Rincón. "Pero este apenas es el comienzo".

Venezuela llegaba a la Copa con la carga pesada de sus antecedentes: nunca había vencido en el torneo a ninguno de sus rivales de grupo — Brasil, Ecuador y Paraguay — y sólo había pasado de la primera fase en el certamen que organizó en 2007.

Sin embargo, Farías planteó un equipo sólido y sin miedos que intentó su juego ante cualquier rival, desde la Verdeamarela de Mano Menezes a la Roja de Claudio Borghi.

"América empieza a mostrar nuevas fuerzas", reconoció Sergio Markarián, el timonel uruguayo de Perú. "Va a ser dificilísimo ganarle a Venezuela. Ha crecido enormemente".

Venezuela cuenta con jugadores convencidos de su capacidad y seguros de sus roles individuales. Defendieron con firmeza, circularon la pelota en el mediocampo y atacaron con velocidad cada vez que pudieron.

La Vinotinto se apoyó defensivamente en sus centrales Oswaldo Vizcarrondo y Gabriel Cichero, dos excelentes cabeceadores, y los medios Rincón y Franklin Lucena. El ataque quedó a cargo de Juan Arango, autor del gol contra Perú, y los jóvenes delanteros Nicolás "Miku" Fedor y José Salomón Rondón.

Un dato a destacar: los siete goles anotados por Venezuela en el torneo fueron obra de siete jugadores distintos.

"El gran mensaje que se lleva Venezuela es que tiene un equipo", comentó Farías.

Un grupo unido, con Farías como cabecilla, que debutó con un empate 0-0 contra Brasil, la primera vez que le arrancaba un punto al gigante sudamericano en este torneo.

Luego vinieron un triunfo 1-0 sobre Ecuador y un 3-3 contra Paraguay, en el que Venezuela remontó dos goles en contra en los minutos finales.

La definitiva llamada de atención de los venezolanos al mundo fue su eliminación de Chile en cuartos de final.

La victoria selló un histórico pase a tierra desconocida: las semifinales de la Copa América. El plantel se mostró contento, pero no eufórico, ya que se sentía capaz de más.

Tras su cuarto lugar, Venezuela ya tiene la mira fija en Brasil 2014.

"Ya estamos pensando en Ecuador, el primer partido de la eliminatoria", afirmó el arquero Renny Vega.